jueves, 1 de marzo de 2012

La Mentira Más Grande

Se acabó Febrero, mi mes favorito, pero llega Marzo y mi estación del año preferida.
Amo la primavera mexicana. Hace calor, el sol brilla en todo su esplendor y las jacarandas y otros árboles y plantas más, florecen.
Hasta el día de hoy, el pronóstico Maya no se ha cumplido.
Aquí seguimos.
Tengo mucho trabajo en la oficina y otro tanto más en la escuela.
Muy macha, me inscribí a cuatro materias, tres de las cuales son presenciales.
Y con lo ñoña y matada que soy, espero no enloquecer con los trabajos escolares y lecturas que cada maestro pide como parte de la calificación, como si los que nos hemos inscrito a la Licenciatura Ejecutiva en Psicología de la UVM sólo nos dedicamos a estudiar.
¡Por el amor de Osho! ¿Acaso no comprenden que somos estudiantes trabajadores con casa, pareja, mascota, algunos con hijos y una vida para disfrutar?
Cuando me inscribí me lo vendieron como una licenciatura para personas que trabajan, con una carrera previa, con horarios y todo tipo de facilidades.
Esa es una mentira monumental.
Tan grande como la mentira de las personas que dicen son felices viviendo con su alma como compañía.
Pero regresando al tema inicial.
Estoy encantada de la vida porque voy a redecorar las oficinas donde trabajo.
Pondré un jardín zen con piso deck en la entrada, con todo y su fuente de esfera de cantera amarilla.
La recepción será una sala para el coffee break, con sillones lindos y un tapete colorido.
Me parece que yo podría dedicarme a decoradora de interiores, patios, jardines y roof gardens.
Se me da. Es una actividad que realizo con entusiasmo y pasión.
Ayer por la tarde fui de compras, a adquirir un cuadro, lámparas, plantas, tapetes y macetas.
Ya seleccioné los sillones y su tapicería.
Me falta el tapete de la sala.
Aún no encuentro uno irresistible.
En fin, en esas andanzas me encuentro el día de hoy, primer día del mes de Marzo.
Esto es un cliché, pero es cierto que el tiempo vuela cuando uno se divierte.
Y cuando no, también.
Te mando un abrazo dondequiera que estés.

Esta imagen y la de abajo se acercan
a la idea que tengo para el jardín Zen
La fuente de esfera de cantera amarilla seguro estará.

Imagina poder darte un descanso en la oficina y garabatear
sobre la arena de tu patio Zen



2 comentarios:

Anonymous dijo...

Eres todo un estuche de monerías, mi querida Valentina.
Es posible que algunos sean felices con su propia alma, pero considero que estas personas no son humanas. Queremos ver fotos cuando hayas terminado la decoración.
Abrazos.

Valentina dijo...

Gracias, es un halago que me consideres un estuche de monerías.
Ya casi queda el jardín Zen, espero subir fotos mañana o el lunes.
Abrazo de retache.