lunes, 23 de julio de 2012

Tina y la Playa

Era el otoño, en Tijuana, Tina iba con su madre.
Al verlas pasar frente a su casa, Doña Cuca, la vecina, saludó a la pequeña, quien aún no caminaba como la mujer de curvas costeñas que la llevaba de la mano.
- ¿Adónde vas, larguita?, preguntó a la chiquilla.
- ¡A la payita!, respondió Tina, con su sonrisa puesta.
La madre de la niña y Doña Cuca intercambiaron una mirada cómplice con un dejo de alegría y comprensión.
En realidad se dirigían al mercado, para comprar la fruta, pero Tina añoraba la playa.
Ella es de la playa, creció en la playa y es la playa misma.
Ella respira la playa, la sueña y la acaricia.
Cuando mira la playa se siente mar, se transforma en olas
La playa está en sus raíces, fluye por sus venas, la convierte en sirena.
La playa es vida y ella es la playa.

martes, 17 de julio de 2012

Tiempo de Reconstruir

Ella salió del ojo de huracán.
El viento la volvió a arrancar del suelo, la llevó en el torbellino y, cuando al fin se cansó, la dejó ir sin suavidad.
Sintió vértigo.
Y miedo.
Constató que no había estado adentro de una pesadilla.
El viento se lo había llevado todo.
No se veía construcción alguna.
Tampoco había quedado en pie ninguna de sus murallas.
Esto la aterrorizó.
Se había quedado sin barreras, total, absoluta y completamente expuesta.
Se levantó, miró en un pedazo de espejo roto su imagen descompuesta.
Su cabello era una enredadera, pero más enredada se encontraba su cabeza.
Observó la destrucción con la mirada vacía, con las manos desnudas, con el corazón hueco, pero con el alma viva.
No era el minuto para llorar.
No era la hora para sufrir.
No era el tiempo para dormir profundamente.
No era el día para rendirse.
Era justo el momento para comenzar a reconstruir.
Buscó entre los escombros.
Encontró un ladrillo.
Lo tomó entre sus huesudas manos y lo colocó con todo su amor sobre la tierra firme.
Acto seguido se dispuso a encontrar otro ladrillo.
No fue tarea fácil, había demasiada basura por doquier.
Sus flacas manos, de venas marcadas, hicieron a un lado todo lo que estorbaba, hasta lograr encontrar un segundo ladrillo.
Lo puso al lado del primero.
Cerró los ojos.
Pidió al Universo le confiriese la fuerza necesaria para edificar nuevas construcciones, hermosas como las que hubo alguna vez, pero esta vez mucho más sólidas...
...a prueba de cualquier estúpida tempestad.


jueves, 12 de julio de 2012

Paz Inquieta

El viento se lo ha llevado todo.
Al menos lo que ella poseía al aproximarse la tormenta.
Le arrancó el corazón, lo sacudió por largo rato y luego lo sorrajó con furia.
La obligó a despegarse del suelo firme,
la elevó por el cielo negro, como  los son sus ojos;
la introdujo al torbellino y finalmente la azotó
contra el suelo sin ningún tipo de piedad.
No quedó nada.
Las palabras se ahogaron.
Los sentimientos se apagaron.
Las lágrimas se terminaron.
Su piel se secó,
sus ojos se cerraron.

Se siente exhausta.
Cansada, agotada, desgastada, desfragmentada.
Ahora ella se encuentra en el ojo del huracán.
Impera la paz, una tranquilidad inquietante.
Le duele el cuerpo, pero más el alma.
No encuentra su corazón.
Lo ha perdido.
Su soul mate también se ha extraviado.
Permanece sentada, entre la nada.
Ha rodeado sus tobillos con sus manos sin fuerza, solloza y espera.
Desconoce su destino.
No sabe qué sucederá cuando la tormenta retorne.



domingo, 8 de julio de 2012

Hacer Nada También Es Un Placer

Hace no recuerdo ya cuántos domingos no me daba permiso.
Permiso para levantarme de la cama a cualquier hora.
Claro, tuve que hacerlo temprano para alimentar a mis cachorras, ellas qué culpa tienen que la Lilia ande reinventándose.
Les di de comer, las eché al patio y subí a dormir un rato más.
En esta parte, no me di permiso, soñé contigo.
Y justo cuando venía una escena interesante, sonó la alarma de mi inconsciente para despertarme.
Muy a tiempo.
Me levanté de la cama y fui a saludar a mis dogas.
Luego me di permiso de desayunar puros antojos.
Crepas con jamón y queso, pan con mantequilla y mermelada de jengibre, aunque tú consideres este gusto mío cursi y "wanna be" ; ).
Sorry, me gustan las cosas ricas y excéntricas, igual que a ti.
Recuerda que lo que te choca te checa. Son puras proyecciones mi querido amigo.
Durante mi desayuno "ligero" y posterior a éste, me di permiso de tomar cualquier cantidad de tacitas de café espresso.
Miré y admiré fotografías hermosas, como las que algún día aprenderé a lograr.
Observé las plantas a través de la ventana de la cocina.
Tomé una lupa para ver muy de cerca la orquídea mini color púrpura sobre el gabinete.
Puse un disco de la bruja cósmica y me emocioné profundamente con las letras de sus rolas.
Sus palabras llegaron a mi corazón herido.
Pero no lloré.
Por ahora ya me quedé sin ración de lágrimas.
Y no deseo crear nuevas reservas.
Luego escuché "The Gift", con Midge Ure. Esa me caló profundo. Algún día, un hombre que amé hasta la médula, esa canción me dedicó.
Cuando terminé mi "ligero" desayuno se me antojó tomar un té en el Sahara contigo.
Y ese pensamiento me llevó a Sting.
Al recordar al rubito, me vino a la mente su rola "Be still my beating heart" y me arrepentí, pero sólo un poco, por haber ignorado mi intuición.
También vi la foto de una mujer sosteniendo un racimo de globos rojos. Ganas urgentes me dieron de salir volando.
Cuando aterricé, me di cuenta que me estaba azotando y que ya llevo varias horas sentada en esta silla, en torno a la mesa de la cocina.
Me siento tranquila. Estoy en paz. Escucho música y se me antojó entrar a mi diván para compartir mis pensamientos de domingo.
Ahora te dejo, me espera mi hermoso patio, alguna lectura, posiblemente la biografía de My Sweet Lord, más música, un poco de sol y un paseo con mis dogas.

jueves, 5 de julio de 2012

Extremista o Intensa (da lo mismo)

La Ciudad de México amanece fría, yo despierto melancólica.
Mi cuerpo exhausto, mi mente más. 
Han pasado dos meses desde que camino nuevos senderos.
Los he andado sin pensar, tratando de comer el mundo a dos manos y, como todo en exceso, me harté.
Ahora tomo reposo forzoso.
Podría leer un libro, pero no quiero.
Podría salir a caminar, pero no puedo.
Podría reflexionar, pero se requieren ganas.
Ahora estoy tomando el tiempo necesario.
El tiempo, uno de mis valores más preciados, según lo platiqué uno de estos días con un amigo muy querido.
Tiempo para pensar en mí, en lo que quiero y en lo que necesito para retomarme y reinventarme.
Tienes razón, quizás más que intensa soy extremista.
Ninguna de las dos cualidades es menos peligrosa o atractiva que la otra.
Te mando un beso hasta allá, dondequiera que ahora estés.


martes, 3 de julio de 2012

Hablemos de Ella

Hoy te voy a platicar de Lilia, mi niña interna a la que yo protejo tanto.
Su armadura soy yo, la  Valentina, mujer irreverente, que dice lo que siente, cuando quiere y como le sale.
Para Lilia la vida no ha sido fácil, a ella le ha costado más esfuerzo que a otros,
poder ser quien ahora es.
Ha trabajado mucho.
En todos los ámbitos.
Y lo sigue haciendo.
Es una mujer que a veces ha luchado incluso contra sí misma para no caer.
Pudo haberse perdido hace varios años, pero no lo hizo.
Es resiliente.
No me preguntes por qué ni cuál es su fórmula.
Esa respuesta yo la desconozco; sólo su corazón, su mente y su inteligencia saben de tales cuestiones.
Esta mujer ha luchado, como casi todos, por ser feliz, por encontrar a quien amar y ser amada tal y como es.
A veces ha querido rendirse, en incontables ocasiones se ha sentido exhausta y con ánimo de ya no despertar.
Y así  como no sé los motivos por los cuales ha sido resiliente, sí conozco cada uno de sus secretos.
Lilia desea, fervientemente, encontrar su arcoiris.
Yo la empujo, la aviento y la sorrajo para que no se ceda en sus intentos.
Le confiero la valentía que a veces ella cree no tener.
No es frívola, ni tan vanidosa como le gusta mostrarse ante los demás.
Esa es su armadura.
Tampoco es mentirosa, mucho menos pusilánime.
Cualquier palabra que te haya dicho, le nació de las entrañas. La que sea.
Si alguna vez dijo que te amaba, fue cierto.
Si te expresó odio, es que así lo sintió en tal momento.
Ella alberga infinidad de miedos en su interior, pero los enfrenta, con y sin mi ayuda.
No los llama sus dragones, sino sus demonios.
Finalmente es tan sólo un ser humano, con innumerables deseos y un sinfín de necesidades.
De sus ojos han brotado y resurgirán ríos, mares y olas de lágrimas.
Yo he sido testigo, y supongo lo seré, por largo tiempo.
También sabe reír a carcajadas, risa proveniente del alma, si es que ello existe.
Lilia ama la vida como no he visto a persona alguna hacerlo.
Si así no fuera, ya la hubiera deshecho con sus propias manos.
Yo espero y deseo que se cumplan, si no todos, por lo menos algunos de sus sueños.
Se lo merece.
Y ahí estaré yo, como su guardiana fiel, cuidándola, protegiéndola y animándola a continuar cuando se tropiece o la vea caer.

lunes, 2 de julio de 2012

Nueva Historia Entre Mis Dedos


Encontré por ahí un escrito que sentenciaba era imposible avanzar si se insistía en leer y volver a leer el capítulo anterior de un libro.
Tuve un insight.
Caí en la cuenta que yo no sólo insistía en leer y volver a leer el capítulo anterior de ese libro de mi vida, sino que me hacía cualquier cantidad de preguntas sobre el mismo.
¿Qué falló?
¿Por qué no pudo ser?
¿Fue mi culpa?
¿La de él?
¿En qué momento nos perdimos?
¿Acaso nunca fuimos?
¿Dónde quedó el amor que nos tuvimos?
¿Qué fue de nuestros sueños?
Y así, repasaba y volvía a repasar las páginas de ese libro.
Trataba de comprender.
Distraída.
Abstraída.
Obsesionada.
Y me di cuenta.
Mientras yo siguiera leyendo los últimos capítulos de aquel libro ya empolvado, jamás podría iniciar una nueva historia.
Así que el día de hoy puse FIN a ese libro y escribí colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Daré comienzo a una nueva historia.
Desconozco la trama.
No sé aún quiénes serán los personajes.
Me esperan nuevas aventuras, visitaré otros lugares, viajaré en el tiempo y el espacio.
No sé cuántos capítulos tendrá este libro.
Mucho menos cómo será el final.
Lo esencial será el contenido de la narración, la emoción de la experiencia.
Mi cabeza ha empezado a imaginar los escenarios...
Ya te iré contando cómo se desenvuelve esta nueva historia entre mis dedos.