lunes, 29 de julio de 2013

Vive Tu Propia Vida

Yo no entiendo la palabra "karma",
yo sólo conozco de "Dharmas".
Abundantes.
Más de los que a ti te gustaría.
No te digo cuáles,
en una de esas se te antojan.
Esos "karmas" a los que tú haces referencia,
son tu rollo, no son míos.
Son la copita de veneno que te tomas cada día.
Mujer, olvídate de mi presencia,
ya no te atormentes con mi vida,
mejor dedícate a vivir la tuya.

lunes, 6 de mayo de 2013

Cordura Extraviada

Nuevamente por aquí, depositando mis letras en este Diván, que no es de terciopelo azul.

"Me desespera que llegues con esa mirada que me tienta, sin pedir permiso.
Yo, que tengo todo controlado,
en esos ojos tuyos extravío,
como suelo hacer con las cosas cotidianas, 
eso a lo que yo llamo la cordura.
En el brillo de tu ojo azul no soy yo, 
pero sí encuentro mi auténtica naturaleza.
Me llevas al sitio sin nombre, 
a ese donde nada es todo y todo es nada.
Bendito seas tú y esos ojos de tonalidad azure,
los cuales me han llevado a conocer
diversos y jamás imaginados, 
espacios de mi propio ser".

jueves, 14 de febrero de 2013

Terco Corazón


-Detente -le digo.
-No -me contesta con tono altanero.
-Luego no me supliques que te reconstruya -le espeto.
-Me vale sorbete, de todas formas lo tendrías que hacer, de ser necesario -me responde subiendo de tono rojo a carmesí.
-Sobre aviso no hay engaño -le insisto.
-Pues avísale a tu estúpido cerebro que a mí no me interesan -grita él-, ni tú ni su rígido raciocinio.

Y mi terco corazón sigue latiendo tan feliz de la vida, en tanto mi cerebro y yo no sabemos si celebrar o pensar en el plan a implementar si éste se llega a azotar.


jueves, 31 de enero de 2013

Estos Ojos Míos

El laberinto de la oscuridad era siniestro.
Seguramente no volvería a ver la luz.
Y un día, "out of the blue",
como dicen los gringuiux,
no sólo vi el sol en todo su esplendor.
El iris de mis ojos
registró un abanico de tonalidades.
Antes era blanco y negro,
con sus grises matices.
Hoy la fotografía se ha tornado de colores.
Y me gusta mucho lo que estos ojos míos ven.

domingo, 20 de enero de 2013

Un Domingo Cualquiera

Buenos días, me da gusto que visites mi diván del color y textura que prefieras.

Esta mañanita de domingo yo pretendía dormir unas cuantas horas más, pero la Doga tenía otros planes para mí.

Así que ya es hora de un espresso doble, música, desayuno y caminar a la Kana y la pinche Doga inquieta.

Más tarde juegan los 49ers, ahora le voy a este equipo, aunque hayan hecho quesadillas de mi Mr. Rodgers y los Packers.



Mientras veo el partido continuaré con mis tareas de la escuela.

Estoy agobiadísima por los putos apuntes que perdí... sin ellos no soy nada juar juar juar... Ni modo, ello significa que ese trabajo quedará listo hasta finales de la semana que empieza mañana. No hay bronca, no pasa nada, la fecha límite de entrega es lunes 28 de enero.

Hoy adelantaré el trabajo final de Neurociencias y, si me da tiempo, terminaré los pendientes para Métodos II. Lo de Psicología Experimental está formado, en mi lista de prioridades escolares, en tercer lugar.

En mi lista de prioridades llamadas bienestar de Lilia, se encuentran: disfrutar música, desayunar, caminar a las canas, llevar mi bici a poner aire a las llantas, ver el partido de footabll de hoy, acomodar mis gafas para el sol, para ver de cerca y de lejos. Voy a poner mis lentes en un cajón a la mano para saber cuáles tengo (hay algunos anteojos que ni uso porque no sé que están ahí) y llevar a compostura los que tienen la patita zafada.

Y hablando de películas, el viernes 25 de Enero se estrena "Abolición de la Propiedad", guión basado en la novela de José Agustín, por tanto, próximo fin de semana será prioridad ir al cine... 

Pero eso será después, aquí y ahora, la pinche Doga ha empezado a ladrar y aullar... se siente lobita... es posible que tenga sangre de perra que ha corrido con lobos... seguramente... por algo la escogí a ella y no a los otros dos cachorros, aquella mañana de sábado cuando mis ilusiones volaban por encima de las ramas de Arboledas.

Qué putazo me metí cuando esa quimera se desvaneció. Me llevó varios meses lamer las heridas. 

En fin, yo podría escribirte por horas estos pensamientos que transitan mi cabeza.

Te mando un abrazo y un beso con mucho cariño. Disfruta tu domingo.

viernes, 11 de enero de 2013

Noches sin Sueños

Pocas cosas detesto en esta vida como despertar en la madrugada y no poder  conciliar el sueño.

Lo considero una absoluta pérdida de tiempo.

En mis noches de insomnio desfilan por mi cabeza un sinnúmero de pendejadas.

Resuelvo en mi pensamiento todos los pendientes del trabajo.

Me pregunto a mí misma las cuestiones más absurdas... ¿Tomé la decisión correcta, ¿no habría sido mejor seguirle hasta que doliera?, ¿cometí un exabrupto?

Armo mis diatribas mentales: "Mi misma, hiciste lo correcto, es más, ya te habías tardado. Exacto, no todo es blanco y negro, tiene sus matices, pero a veces la balanza se inclinaba cabrón hacia lo oscuro. Bueno, pero cuando había luz era chingón. Ajá, ¿cuánto tiempo duraba el lado amable? No, pues a veces se disipaba en frieguiza, sin saber siquiera los porqués. Correcto y ni hablar de que tuviera la intención de que lo comprendieras. Hacía mutis. De acuerdo, frecuentemente llegaba de mal humor y te ponía cara. Ah, pero qué tal cuando estaba de buenas. No pus cuando eso llegaba a suceder sí estaba chido. Pero lo chido duraba menos que una paleta de hielo en pleno sol acapulqueño.

Doy vueltas en la cama. Me restriego los pies.

Tomo una almohada. La boto. La doblo. La boto. La cambio por otra. La tomo otra vez. La boto nuevamente.

En esas madrugadas sostengo un diálogo interior tipo algarabía.

Entonces trato de poner la mente en blanco.

Procuro pensar en la nada, si es que eso existe.

Y nada, el todo y los sinsentidos siguen su desmadre en mi cabeza.

Es en serio, detesto las noches de insomnio.

Y lo peor es que, las muy cabronas, últimamente me persiguen como perras,
como cuando la Doga corretea a la Kana en el patio.

lunes, 7 de enero de 2013

Got A Feeling '13 Is Going To Be A Good Year

Hola lector/a de mi Diván, ya no de terciopelo azul, sino de la textura y color
que tú gustes y mandes.
A finales del año pasado no visité mucho este sitio.
Mi mente andaba de paseo.
Se fue a lugares lejanos.
Mis ideas decidieron abandonarme.
Se fueron a lugares lejanos.
Mi imaginación se volvió torpe.
Se fue a lugares lejanos.
Mi vida, como yo la conocía, se había desmoronado.
Era menester colocar nuevos cimientos.
2012 no fue el fin del mundo,
pero fue el fin de mi mundo.
Ese año fue el parteaguas
entre la mujer-niña
y la mujer-mujer que ahora soy.
Hacía mucho tiempo que yo ya era una mujer independiente
y feliz en el terreno profesional, incluso emprendí el estudio de una segunda licenciatura, ahora en Psicología, la cual debí haber elegido cuando tenía 20 años de edad, pero esa es otra historia.
Era una mujer, pero con una niña interior frágil y sumamente temerosa.
Un día decidí tomar a esa niñita de la mano, acercarla a mi corazón,
abrazarla muy fuerte y decirle que yo la cuidaría.
Le prometí hacerme cargo de ella.
Siempre.
En las buenas y en las malas.
En la salud y en la enfermedad.
Hasta que la muerte nos separe.
Realicé cambios necesarios en mi estilo de vida.
Algunos de ellos me tumbaron en la lona.
Otros me condujeron a laberintos oscuros, pero con salida.
El proceso de realizar modificaciones en nuestra vida lleva tiempo,
a veces más del necesario, pero cada persona baila a su propio beat.
Mi ritmo fue, lamentablemente, demasiado lento, pero seguro.
Tenía pavor de moverme de mi zona de confort.
Me sentía entumecida, pero segura.
Creía que afuera no estaba padre.
Y padre era lo que menos necesitaba, porque me tenía a mí,
con mis recursos cognitivos, emocionales, racionales...
y con los irracionales, también, especialmente aquéllos que nacen de la entraña.
Hubo factores externos que se sumaron al movimiento de la balanza emocional.
Comprendí que no puedo hacerme responsable de cuestiones de tal naturaleza.
Para no hacerte el cuento largo, 2012 me dio una revolcada más chingona
que las olas de Pie de la Cuesta.
Ahora estoy de Pie y no en la Cuesta.
Auguro que 2013 va a ser un buen año (parafraseando a The Who en la Opera Rock Tommy).
Carpe diem,
para ti,
para mí,
para todos.
Bienvenido seas, 2013.
Agárrate, que voy con todo.

jueves, 20 de diciembre de 2012

¿Alguien Tiene una Brújula?

Hace varias semanas no visitaba mi Diván de terciopelo azul, el cual,
por cierto, ha estado en remodelación.
Ni me gusta el azul y odio el terciopelo.
Mis ideas continúan atoradas.
Se resisten a salir.
He preferido guardar
las palabras en mi mente.
Sin embargo, en este momento
no pude aguantar más las ganas
y me senté un rato por aquí.
Dicen en radio pasillo,
que, de acuerdo a los Mayas,
mañana se termina el mundo. ¡Ja!
Claro, para mí es una artimaña más del sistema,
del orden mundial, "you name it",
para desviar la atención de lo que verdaderamente se está cocinando.
Y bueno, mientras son peras o manzanas,
este año no será el fin del mundo,
pero sí ha ocurrido un terremoto en mi interior.
Varios círculos se han cerrado,
nuevos capítulos se han escrito,
noticias innombrables y devastadoras he escuchado,
incontables pérdidas he experimentado.
Los últimos meses han sido de introspección.
Mi propio inventario he realizado.
Depuré lo que no necesitaba.
Antes me preguntaba hacia dónde iba.
Me sentía incómoda donde estaba.
Aún desconozco la ruta a seguir,
pero sé con claridad qué no quiero.
Los eventos del pasado, todos y cada uno de ellos,
son responsables de quien soy ahora,
para bien, o para mal.
No poseo una brújula, ni bola de cristal que me indiquen hacia dónde caminar,
pero me tengo a mí y mi intuición.
¿Y sabes qué?
Con esos dos elementos
me sobra y me basta
para estar en paz y, sobre todo, para vivir bien.
Te mando un abrazo, dondequiera que tú estés...



martes, 4 de diciembre de 2012

Bumerang Filoso

Ciertos sucesos pueden darle un giro inesperado a la vida.
Ocurren sin previo aviso.
No llaman a la puerta para dejar un mensaje de advertencia.
Simplemente pasan y se instalan, cómodamente.
Sin permiso.
De un momento a otro es posible estar en un laberinto sin salida.
Es factible despertar un día en una realidad nada deseable.

Conocí la verdadera DESESPERACION.
Doy gracias a My Sweet Lord porque los eventos acontecidos en días pasados no han conducido a un callejón sin puertas.
Cada acción puede regresar en la forma de un filoso bumerang.
Igual ocurre con la no acción por desconfiar en la intuición.
Lección aprendida.
He tomado nota.



martes, 20 de noviembre de 2012

Raíces Arrancadas

Las olas del mar habían ganado terreno al espacio donde antes caminaban, jugaban o se asoleaban las personas.
No había hippies.
No había familias.
No había perros tratando de alcanzar el freesbie.
No había carros de jochos.
No había gaviotas.
No había madres alimentando con migas de pan a las aves.
No había chicas tostándose al sol.
No había niñas de piernas como un par de popotitos.
No había hombres.
No había mujeres.
No había coches.

La calle que conducía a la playa se encontraba vacía.
Las casas habían sido derruidas.
Todo había sido arrancado de raíz.
Sentí un vacío abismal en el plexo solar.
No quedaba nada de la morada de mi infancia.
Mi playa había sido arrasada por el océano.
Mis lágrimas contribuían a la inundación.
Miraba la vaciedad del mundo material...
...y encontraba refugio en mi interior.