miércoles, 24 de agosto de 2011

El Hombre Necio

Hace una hora entra una llamada a mi oficina.
Es un hombre con acento británico.
No me pregunta si tengo tiempo de hablar con él.
Al parecer eso es lo que menos le interesa.
El va directo a lo suyo.
Me habla de un producto maravilloso que han diseñado para anunciar marcas importantes en el centro comercial Antara en Febrero de 2012.
Habla sin parar.
No me permite interrumpirlo.
Comienzo a desesperar.
¿Le cuelgo el teléfono?, me pregunto yo.
No, sería de mala educación, me vería tan fina como las dos chicas de Polanco que hoy son noticia en México, D. F.
En una pausa que el hombre hace, yo supongo para tomar aire, le pregunto de qué compañía exactamente me está llamando y cuál es el propósito de su irrupción en mi tiempo y sin permiso.
Bueno, él es fulanito de tal, de la empresa "x", están en Inglaterra, trabajando a altas horas de la noche porque necesitan cubrir el espacio que un cliente justito acaba de dejar por quiensabecuáles motivos.
Ok, pero ¿exactamente de qué producto estamos hablando y cuál es el costo?
¡Ah!, me invita a entrar a una página de internet para que vea su producto maravilla.
Y en lugar de cortarlo le hago caso.
Después de mil intentos logro entrar a su portal.
Se trata de un anuncio tridimensional.
Colocarán tres de estos maravillosos productos en el centro comercial mencionado en el mes del amor y la amistad, momento idóneo para promover las tarjetas Hallmark.
Y sigue parloteando en su acento británico indicándome que al calce de la página virtual está el contrato para que lo lea y lo firme pero ya.
¿A sí? Pero si ni me has dicho de cuánto estamo$ hablando míster.
Y ni siquiera sé si tu compañía existe.
¿Tienes representantes en México?
No, pero me asegura que esto no se trata de un fraude, ellos son una empresa prestigiada en el Reino Unido.
¿Y qué crees?
Que como tenemos que tomar una decisión en este preciso momento me harán una oferta que no podré rechazar... -me sentí como en la película "El Padrino"-.
El costo normal es de 50 mil libras esterlinas, pero por tratarse de un asunto de último minuto a mí me darán el maravilloso producto por solamente 6 mil libras, un ofertón de miedo que no puedo ni debo resistir.
Es más, sólo necesito transferirles 2 mil libras ahora y el resto cuando haya pasado el evento.
El tipo ya me hartó.
Bueno, me fastidió desde el primer minuto.
A estas alturas tengo ganas de aventar el teléfono por la ventana.
Respiro profundo y no lo hago.
Le contesto, en tono amable, no con los modos de las reinas de Polanco, que esta decisión no la tomo yo, debo contactar al equipo de finanzas y mandar el contrato a los abogados, no firmo nada que no sea revisado por ellos.
El fulanito me dice "¡No!, abogados no, sólo retrasarán este negocio durante semanas y la decisión es urgente, es para hoy".
Ya no hallo cómo quitármelo del teléfono sin soltar vocabulario de "queen" de Polanco.
Le digo en el tono más gentil y tranquilo posible que me permita leer el contrato con calma, compartirlo con el equipo de finanzas y con mi jefe, pues no me mando sola.
El cuate me dice que está bien, que me llamará en una hora.
Me pide mi número celular.
Le digo que no puedo otorgárselo, es sólo para uso personal (miento) "mea culpa, mea culpa".
En este momento está llamando...
Y mi asistente lo está bateando...

4 comentarios:

Fernando de Alarcón dijo...

Vaya odisea laboral la que te ha tocado vivir hoy: llamada trasatlántica, danza de dinero, oferta irresistible, nervios al máximo... El lado positivo de la aventura es la comprobación de tu temple, tu educación y tus buenas maneras. Seguramente tu asistente ha bateado al personaje con la misma clase, haciendo evidente que, "damas" como las de Polanco, en verdad hay pocas... afortunadamente.

Recibe mi saludo cordial.

Valentina dijo...

Hola Fernando, por supuesto que mi asistente lo bateó con mucho estilo. Gracias por visitar el Diván.

Héctor García dijo...

Para la próxima, a la primera señal de Telemolesting, digo, Telemarketing, te recomiendo seas cortés, pero firme. "Le agradezco mucho su llamada, pero por el momento no me interesa" (repetir máximo 3 veces y, si insiste, colgar). Esta gente se aprovecha de las personas amables como tú.

You live, you learn...

Valentina dijo...

Hola Héctor, me cuesta tanto trabajo decir "No"...
¿Quién cantaba una canción con esa letra? Alanis Morissette?
Gracias por visitar el Diván de la Valentina.