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lunes, 29 de julio de 2013

Vive Tu Propia Vida

Yo no entiendo la palabra "karma",
yo sólo conozco de "Dharmas".
Abundantes.
Más de los que a ti te gustaría.
No te digo cuáles,
en una de esas se te antojan.
Esos "karmas" a los que tú haces referencia,
son tu rollo, no son míos.
Son la copita de veneno que te tomas cada día.
Mujer, olvídate de mi presencia,
ya no te atormentes con mi vida,
mejor dedícate a vivir la tuya.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Little Darling

Se supone ya es primavera, pero el clima en la Ciudad de México continúa bizarro.
Hoy amaneció soleado y me emocioné.
Me puse mis sandalias coquetas y mi túnica vaporosa.
Y a medida que el día avanzó se me bajó la moral.
Son las cuatro de la tarde, pero pareciera que son las siete.
El cielo negro se ha tornado y poco faltaría para que nos llegara un tornado.
Llueve y, según leí por ahí, también está granizando
Antes no era así en estos lares, pero ahora la temperatura es cambiante, como en países del norte.
Cargo en mi trajinera un suéter, chamarra, paraguas, zapatos cerrados y calcetines.
Al rato que salga vestiré para este clima horroroso para irme a la escuela.
Mientras eso sucede, mejor me calmo.
Escucho musiquita de Harry Connick Jr. con los truenos que vienen del cielo como coros celestiales; bebo un espresso y observo por la ventana la prematura oscuridad de la tarde.
Y también espero que muy pronto llegue el sol... little darling...
it's been a long cold lonely winter...
...Little darling, it feels like years since it's been here...

Los Bitlacos esperando mi trajinera... llamada Valentina, claro está.



lunes, 18 de abril de 2011

Pueden Más Unas Carnitas

En México es Semana Santa.

Hace muchos años los jueves y viernes de esta semana eran días de "guardar".

Mi mamá me cuenta que mi bisabuela Taca ponía a rezar a la runfla de chamacos pero éstos buscaban la forma de escapar.

En los tiempos modernos, bueno, modernos para mí, no veo que siga siendo la costumbre "guardarse" o dedicarse a rezar.

A mí me ha tocado ver que en la Semana Santa las playas, pueblitos y pueblotes se llenan de vacacionistas urgidos de recibir un poco de sol y tomar toda clase de aguardientes.

La ciudad y área metropolitana se vacían, hay espacio para todos, menos tráfico y mucha más gente sonriente.

Hoy vine a trabajar porque tengo una conferencia telefónica con mis colegas del corporativo. Ellos "no entender" de estas cosas y celebraciones de los Mexicanos.

Somos verdaderamente pocas personas en esta oficina que hoy nos queda grande.

Tampoco se abrirá el comedor.

Le llamé a Enrique, Jefe de Distribución, para preguntarle cómo habían resuelto lo del lonchito de hoy. Me contestó que encargó "carnitas" para todos.

Uppppssssss! Yo no comer carnitas.

Entonces toda mona le pedí a Gaby que me imprimiera un menú de "La Raclette" para encargar una baguette de roast beef.

Fui con mi menú al lugar de los pocos que hoy vinieron y uno a uno me fueron "mandando por las cocas" pues la apabullante mayoría prefirió los tacos de "carnitas".

Sólo Carlos, de Sistemas, contestó afirmativamente a mi propuesta.

Y tengo la impresión que lo hizo por la pena de ver mi cara de tristeza y no dejarnos solitos a mí y mi "sangüich" de roast beef.

Esto es lo que yo me comeré...

...y esto es lo que comerán mis compañeros del trabajo... Y tú, ¿qué preferirías? Ni me digas... Ya lo sé, los tacos de carnitas!!!!!



lunes, 16 de agosto de 2010

Mis Deseos Se Vieron Reprimidos

Cualquier lugar era escudriñado por mi vista con la esperanza de encontrarla.

Miraba a la distancia, me acercaba, me ponía las gafas para ver de lejos, luego las de ver de cerca, entraba si creía haberla visto, me salía triste al no hallarla.

Había ido a los lugares indicados, a los no imaginados, a los insospechados y hasta a los menos probables.

Estuve a punto de darme por vencida, aunque difícilmente tiro la toalla.

Me armé de paciencia y me dije a mí misma: "Mi misma, llegará solita, entre menos busques más fácil la encontrarás".

En eso andaba cuando de repente la vi... pero no era una... eran muchas... allí, allá y acullá.

Hacia donde dirigiera mi vista encontraba no sólo la imaginada en mis sueños, sino decenas de opciones más.

Me sentí casi en el paraíso.

Continué caminando entre tanta belleza, no sabía cuál ver primero, todas eran encantadoras, era una realidad mi sueño largamente acariciado.

Y de pronto la vi.

Hermosa, encantadora, preciosa, ningún adjetivo le hace justicia a su belleza. Me quedé sin palabras.

Me acerqué a ella sumida en un profundo trance, mesmerizada por su perfección.

La tomé entre mis manos, experimenté su ligereza y suavidad, corroboré era del tamaño ideal para mí, quise poseerla de inmediato...

...bajé la vista a su etiqueta y primero salíó de mí petite persona un escandaloso "¿¿¿Qué???", seguido de un estruendoso "¡Están bien pendejos!" que rompió el silencio casi sepulcral imperante en la vacía tienda departamental.

La bolsa negra, o más bien el oscuro objeto del deseo de la casa Versace podría irse conmigo por la modesta suma de 18 mil pesos, rebaja del 50% ya aplicada en la etiqueta.

Me encontraba en Saks Fifth Avenue México, bueno yo, además de mis dos amigas y los chorrocientos mil vendedores, demostradoras y vigilantes que te siguen con la vista fija, no vaya a ser que se te pegue algo.

Pasillos vacíos de clientas, aparadores repletos de outfits, bolsas, zapatillas y botas de pasarela a precios ridículos, absurdos, surrealistas, no sólo para un alto porcentaje de la población de mi país, sino de cualquier parte del mundo.

De acuerdo, hay quienes sí pagan esos precios, pueden hacerlo, el dinero no es problema, pero a mí se me hace un INSULTO.

¿Sabrán los administradores, socios o dueños de esta tienda cuántas personas no ganan en un año lo que cuesta ahí un pinche par de zapatos?, ¿tienen una remota idea de cuánto es un sueldo mínimo en México?, ¿se dan cuenta que sus empleados ganan poco?, ¿están conscientes de las dificultades económicas que pasa un padre de familia para solventar los gastos de su casa?, ¿saben que sus precios son una grosería?

Supongo que no y que tampoco les importa.

Y bueno, puse cuidadosamente el objeto del deseo sobre la repisa y mi superyó ayudome a aplacar mis pulsiones agresivas que se alocaron al verse reprimido mi deseo : ) ...

Ale 1, Ale 2 y yo recorrimos toda la tienda como niñas en Disneylandia. Subimos y bajamos por la escaleras eléctricas, pasamos junto a los chocolates en forma de figuras peculiares, anduvimos y caminamos por todos los departamentos de la tienda que era nuestra, de ninguna otra clienta más.

Y cuando fue menester visitar el WC, supongo que pusimos cara de andamos perdidas y, como si nuestros deseos fueran órdenes, uno de los tantos vendedores ataviado con su traje oscuro, preguntó en qué nos podía servir.

Nos dio "retiarta" pena (bueno a mí sí) informar a tan gentil hombre nuestras intenciones y alguna de nosotras contestó: "Gracias, estamos viendo".

Me parece que faltó agregar: "Gracias, sólo estamos viendo, ¿podría indicarme dónde están los baños por favor?, con estos precios hasta mi panza se enfermó".

Total que encontramos el baño... un lugar espacioso, todo blanco, alumbradísimo, con espejos en todas las paredes, vacío, con sillones de piel, limpio y sin olores raros como los de Liverpool.

Nos tomamos unas fotos en tan pulcra sala tapizada de espejos... nos divertimos como niñas... nos reímos como siempre que tenemos oportunidad de vernos.

Postearé las fotos en cuanto Ale 2 me las envíe.

P.D. - sigo en busca de una bolsa negra... a precio decente, por favor.









jueves, 12 de agosto de 2010

Hay Cosas Que Prefiero No Recordar

Detesto verme obligada a revisitar temas cerrados, sobre todo en el ámbito laboral.

Considero una pérdida de tiempo tener que echarme un clavado en el mundo virtual buscando un correo electrónico enviado hace diez meses, en el que se detallaba meticulosamente instrucciones, recomendaciones, acciones a seguir, etcétera.

Desde mi perspectiva, cuando he dado una instrucción, o enviado un correo electrónico con información requerida, o recibido autorización para realizar una tarea para alcanzar los objetivos trazados, ya no debería haber motivos para guardar cada uno de los trozos de tales datos en mi mente, éstas se reserva bytes de memoria para asuntos mucho más recreativos.

Tengo muy mala memoria para las cosas cotidianas o triviales.

Tengo mente fotográfica para los eventos de mi vida dignos de ser recordados.

¿Por qué algunas personas pretenden que una se acuerde de detalles cuando es más bien la suma de los mismos lo verdaderamente importante?

Para mí los detalles se pierden en la red, en el archivero o en los apuntes que termino tirando a la basura.

De verdad en este momento no recuerdo los detalles, lo que sí se es que nos dieron luz verde para hacerlo y lo hicimos y ahí estamos, ¿qué más da?

Sorry! No soy una persona cuadrada. No puedo serlo, no lo he sido ni lo empezaré a ser.

Lo lamento, esa rigidez no entra en mi esquema.