Cuando no soy yo quien conduce el coche, observo a través de la ventanilla.
Durante el semáforo en rojo, o en el tránsito a vuelta de rueda, para nada extraño en la Ciudad de México, miro las ventanas de los edificios de departamentos.
Si corro con suerte y las cortinas están abiertas, alcanzo a ver un pedacito de la vida de sus habitantes.
Me imagino cómo serán ellos, cuántos vivirán ahí, a qué dedicarán el tiempo libre : )
Invento sus historias.
Las elaboro a través de la decoración o ausencia de la misma.
Las armo por medio del color que le han puesto a las paredes; si han determinado tener focos con o sin lámpara.
Las construyo con base en los cuadros, fotografías o posters que visten el hogar.
Por cierto, a mí no me gustan los focos desvestidos. Esa es una más de mis manías y obsesiones.
Veo qué tipo de plantas y macetas adornan los balcones.
Por alguna de esas ventanas a veces se asoma un perrito o un gato que me devuelve una mirada misteriosa.
En las ventanas de la Ciudad de México no he visto a ninguna anciana atisbar a través de las cortinas.
Es en la Francia rural donde he visto decenas de abuelitas mirar desde atrás de las cortinas los sucesos del mundo exterior.
Cuando voy de copiloto en el auto no soy ninguna buena ayuda para el conductor.
Mis ojos miran todo lo que hay afuera.
Arboles, personas, edificios, restaurantes, parejas, tiendas, mascotas, niños, publicidad, policías, transeúntes, payasitos del semáforo, puestos de flores o periódicos; globeros, mujeres, limpiaparabrisas, pero principalmente: las ventanas de los departamentos.
Lo reconozco, soy una voyeur del mundo que me rodea.
Sin remedio ni ganas de encontrarlo.
Probablemente como las decenas de voyeurs que abundan en las redes sociales, como el facebook, que sólo miran, pero nunca participan.
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lunes, 17 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
Manías Medio Obsesivas
Detesto la toalla para secarse las manos toda chueca en el toallero.
Los cuadros inclinados me dan ansia.
Envases vacíos no depositados en el bote de basura me dan roña.
Una cama mal tendida resulta insoportable a mi visión.
Las pijamas tiradas sobre la cama tendida son una ignominia.
Cualquier prenda de vestir con manchas de grasa o de comida me perturba.
Una toalla sucia para secarse las manos después de lavártelas es una paradoja.
Los calcetines asomados del cajón medio cerrado me irritan hasta la coronilla.
Objetos decorativos movidos y dejados "al ahí se va" por la muchacha que me ayuda en la casa, me llevan a enderezarlos todos y cada uno de ellos al instante... y no me atrevo a decirle que los limpie y luego los coloque tal y como los encontró.
Las plantas en "macetas" de botes de pintura me parecen abominables.
Las macetas de barro pintadas son un "no no".
Una pared con vista al patio del vecino, sin pintar, me parece una grosería.
Los camellones con setos sin podar me dan lástima.
Las bardas grafiteadas quisiera pintarlas y encontrar a quien lo hizo...
La interferencia en una estación de radio, a volumen medio alto, la encuentro insoportable. Me gusta escuchar con sonido DTS.
Lo mismo me sucede con la tele, una transmisión con "nieve" mejor le cambio al canal. Me gusta ver imágenes HD.
Alucino las cosas dejadas sobre la mesa del comedor.
Y me choca no encontrar las cosas en su lugar.
Bueno, estas son algunas de mis manías...
Supongo que tengo más, pero ahora no las recuerdo todas...
Y tú... ¿qué manías tienes?
| Qué bonito es lo acomodadito... |
| Impecable |
| Bien alineados los cuadritos... |
| Todo en su lugar, la basura en su lugar también... |
| Así sí dan ganas de caminar |
| Sobre la mesa flores y decoración, no la bolsa ni la cartera... |
| Esto sí es una bella maceta |
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