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jueves, 7 de junio de 2012

Heartbreak Hotel

Ayer por la noche, después de la perdida que nos dimos en la Condesa tratando de encontrar El Teatro de la Casa de la Paz para asistir a escuchar a Sr. Mandril, le comentaba a mi amiga Alexia que conozco a tantas personas sin pareja, o con pareja, pero como si no la tuvieran, que podría atiborrar "El Hotel de los Corazones Solitarios", como en la rolita de Elvis Presley.


En el "Heartbreak Hotel" nos juntaríamos tod@s los de corazones solitarios para realizar cuantas actividades quisiéramos.
Podríamos platicar, comer, abrazar, reír, besar, bailar, volar, soñar, imaginar, reflexionar, seguir bailando al cachondérrimo ritmo de la canción y, en una de ésas, hasta intentar volver a amar.
No sería mal negocio...
Tal vez debería considerarlo seriamente...







He aquí la letra de la rolita inspiradora de mi fabulosa idea:

Well, since my baby left me
Well, I found a new place to dwell
Well, it's down at the end of Lonely Street
At Heartbreak Hotel

Well, I'll be
I'll be so lonely baby
Well, I'm so lonely
I'll be so lonely, I could die

Oh, although it's always crowded
You still can find some room
For broken hearted lovers
To cry there in their gloom

They'll be so
They'll be so lonely, baby
Well, they're so lonely
They're so lonely, they could die

Now, the bell hop's tears keep flowin'
And the desk clerk's dressed in black
Well, they been so long on Lonely Street
[ From: http://www.elyrics.net/read/e/elvis-presley-lyrics/heartbreak-hotel-lyrics.html ]
They'll never ever look back

And it's so
Well, it's so lonely baby
Well, they're so lonely
Well, they're so lonely, they could've die

Well, if your baby leaves you
You got a tale to tell
Well, just take a walk down Lonely Street
To Heartbreak Hotel

Where you will be
You'll be so lonely, baby
Well you'll be lonely
You'll be so lonely you could die

Oh, although it's always crowded
You still can find some room
For broken hearted lovers
To cry there in their gloom

They've been so
They're be so lonely, baby
Well, they're so lonely
They'll be so lonely, they could die

miércoles, 6 de junio de 2012

Mi Epitafio

El lunes por la noche llegué a mi casa sumamente fatigada.
Al entrar, vi sobre la mesa del comedor un ramo de "Lillies", plantadas en un florero rosa y con un globo en forma de estrella en este mismo tono.
Me acerqué para mirar la tarjeta.
Era una tarjeta blanca, tipo empresarial, en un papel muy fino.
Se leía el nombre completo del remitente, con todo y el Ingeniero, indicativo de su profesión.
La abrí para conocer el contenido del mensaje.
Se trataba de un escueto "Gracias", firmado con las iniciales de los dos nombres de pila del hombre que dejó las flores antes de marcharse.
Mi interpretación sobre este hecho:
"Esto se ha muerto, ahí te dejo estas flores y sobre tu epitafio escribo la palabra Gracias".
Tomé el ramo entre mis manos, pero no lo tiré a la basura, ello sería una ignominia, qué culpa tienen las flores.
Ahora el ramo adorna mi cocina.
Ayer y hoy por la mañana las lillies me han saludado.
La tarjeta, con mi epitafio escrito, decidí hacerla mil cachitos, tantos como los pedacitos de mi corazón que ando recogiendo por aquí y por allá.

miércoles, 25 de enero de 2012

El Sapo De La Princesa

Hoy te platicaré otro cuento.
Este se trata de una princesa que tenía un sapo en lugar de un príncipe.
A través de sus gafas, ella lo veía como príncipe,
pero no lo era
 y se comportaba como todo un escuerzo.
Al sapo le gustaba "echarle su escorzón" a cualquier rana del estanque.
Y aprovechaba toda oportunidad para regresar con "chupetones" en su escuálido cuello.
Asimismo, el no príncipe se tomaba frecuentemente sus alipuses con otros de su especie.

Muy seguido plantaba a la princesa para irse con los Gremlins a fumar algo más que un tabaco.
Había ocasiones en que llegaba al castillo de la princesa con los ojos de semáforo en alto.
Y decía, convincentemente: "Es que hoy fui a nadar".
Cierta vez, el sapo se cayó de borracho en un antro.
La princesa se vio en la penosa necesidad de sacarlo arrastrando del lugar.
El sapo se sentía galán.
Y la princesa se lo creía.
El no príncipe, pero sí sapo, era además misógino y mitómano.

Pero la princesa estaba cegada por los lentes del amor.

Así pasaron algunos años,
hasta que la princesa tuvo un "insight" o le cayó el veinte,
como bien dicen en mi pueblo.
Ese día la princesa vio al sapo en todo su esplendor.
Ancas flacas, ojos saltones, nada por delante, nada por detrás... pero eso no era lo peor.
La princesa hubiera podido con eso...
si tan solo el sapo hubiera tenido un alma noble y un buen corazón.

FIN




sábado, 26 de febrero de 2011

There Ain't No Cure For Love

Hace unos minutos estaba cortando los botones de los rosalitos marchitados.

Y mientras a estos menesteres yo me dedicaba, al fondo cantaba Leonard Cohen "There ain't no cure for love".

Y pensé. Como siempre. Qué presumida ¿no? Pensé cuánta razón tenía el hombre que cantaba.

Cuando el corazón está roto no hay remedio ni Dr. House que lo sane.

No existe brujo, chamán, adivino o mago capaz de curar el mal de amores, como diría la Mastretta.

Ninguna playa, montaña o arcoiris lo reanima.

Ni a ti. Ni a mí.

El dolor se instala cómodamente, como si estuviera en casa.

Te constriñe el alma.

Te atrapa en un laberinto oscuro y no encuentras la salida.

Te lleva a la espiral sin fondo.

La melancolía es lacerante y tú la promueves o intensificas con tus pensamientos.

Regresas una y otra vez a lo que fue, a los buenos momentos, a los malos, a las promesas incumplidas, a tus expectativas quebrantadas.

No hay amiga que te saque de las profundidades.

Ni galán que te parezca atractivo o mujer que te consuele.

El día que alguien descubra la fórmula para curar el desamor los terapeutas no tendrán trabajo, los divanes quedarán solitarios, las cartomancianas y agoreros charlatanes serán cosa del pasado...

Eso me parece bueno, hasta cierto punto, porque pretendo ser psicóloga clínica y quisiera tener chamba cuando a ello me dedique.

Además de esto, encuentro otro contratiempo a la vacuna contra el desamor. Creo que si algún día se encontrara tal remedio también llegaría a su fin la magia del amor, esa apuesta que le hacemos esperando sea eterno... aunque sepamos de antemano que si falla, nos derrumbaremos de dolor, por algunos días, meses o años... pero que bien vale la pena vivirlo... me refiero al amor, claro está...