lunes, 13 de septiembre de 2010

Lo Que Yo Pienso Que Tú Piensas Que Yo Pienso








En esta ocasión te platicaré nuevamente sobre la realidad, si acaso se le puede llamar de tal manera.

Los argumentos de hoy y los de la anterior consulta en el diván se basan en un par de ensayos que escribí para la clase de Epistemología y Psicología.

Había "monologuiado" sobre la realidad dependiente del observador, ésa en la cual yo puedo construir mi realidad.

Ahora "monologuiaré" sobre cómo esa realidad mía tan subjetiva se 
puede malinterpretar al transmitirla a mi interlocutor si yo desvirtúo el mensaje mediante la confusión, la desinformación o por mi forma de comunicarla, ya sea a través del lenguaje hablado o del indirecto y averbal.

Averbal es el lenguaje corporal, esas señales inconscientemente emitidas y que un receptor observador bien puede captar o captar a su entender.

Y yo también soy receptora de comunicaciones posiblemente claras, confusas o con pretensiones de manipulación. ¿Cuántos mensajes llegarán a mí desvirtuados por la forma de comunicármelo? ¿O estarán dirigidos con intenciones de hacerme creer en los beneficios de un producto, una idea, una iniciativa, en la veracidad de un informe, de ciertas estadísticas o de tal o cual conferencia magistral ofrecida en un idioma desconocido, traducido por un intérprete que malinterpreta el discurso?

Yo interpreto, tú interpretas, nosotros interpretamos.

Yo pretendo comunicar una idea, el mensaje puede contener significados diferentes según el receptor.

Llevándolo a ejemplos cotidianos, basta con encender la televisión y escuchar a algunos comentaristas de noticieros. Lo inquietante es que muchas personas consideran lo visto y escuchado como la verdad absoluta, porque lo vieron en la tele, lo escucharon en la radio, lo leyeron en Vanidades o lo han “googleado”.

Es casi “palabra de Dios” porque lo dijo Loret de Mola, lo esgrimió la Micha, lo expresó Martha Debayle; es absolutamente verdadero porque
está en wikipedia o así lo confirmó la Valentina : )

Como te había comentado en otra entrada a este diván, se anuncian productos milagrosos para bajar de peso, perder grasa, eliminar la celulitis, mejorar la circulación, nivelar el colesterol, lucir la figura soñada, cápsulas para atraer al sexo opuesto, para ser felices, para dejar de sufrir.

Un día “informan” que tres pescadores mexicanos estuvieron a la deriva en alta mar durante nueve meses y, al ser rescatados, salen en los noticieros todos bronceados, nada desnutridos, ni con la piel ajada por el sol.

Hace algunos años surge el incontrolado rumor del ataque de un animal desconocido al ganado, cabras y pollos. Nace así la leyenda del famoso “chupacabras”. Se esparce la psicosis entre habitantes de pueblos, ranchos y granjas. “La verdad depende de lo que se cree. Una profunda superstición puede crear sus propias demostraciones de realidad” (Watzlawick).

Cierta mañana de Septiembre vemos a través de la pantalla de la televisión cómo se estrella lo que en ese momento no se tiene la seguridad es un avión, en una de las ahora inexistentes Torres Gemelas en Nueva York.

Los locutores del noticiero matutino, Lourdes Ramos y Jorge Berry, no se explican lo sucedido. Plantean una y otra y otra hipótesis, todas basadas en lo visto, o en lo que creen haber visto. Fue un helicóptero, una bomba, una avioneta. No atinan a la noticia objetiva. Se ha creado “la niebla de la confusión, circunstancia particularmente fácil para sucumbir a ciertas sugestiones que aparecen en el instante crítico” (Watzlawick).

“Los modernos cultivadores del lavado de cerebros”, como atinadamente los llama Watzlawick en el prólogo de “Es Real la Realidad”, nos distraen con ciertas formas de violencia psicológica proyectando secuestros, crímenes, descabezados, asaltos, "mocha orejas" y balaceras en el Starbucks de la del Valle.

Pretenden desviar la atención de la crisis económica, el desempleo y la miseria imperante en nuestro país a través de la difusión constante de partidos y crónicas de futbol; los conductores de ciertos programas mañaneros del canal de las Estrellas parece ser no pasaron el examen para obtener la licencia de locución, pero qué tal bailan y expresan, o mas bien gritan y se arrebatan el micrófono para decir meros sinsentidos.

Los tres campos de la vida y de la actividad humana son manipulados: la acción, el pensamiento y el sentimiento.

La acción se reduce a sentarse robotizadamente frente al televisor.

El pensamiento es invadido por los constructos de quienes realizan los programas televisivos.

Los sentimientos son abordados a través de historias de encuentros y desencuentros lacrimógenos en algunos de los “reality shows” tan tristemente de moda.

En el terreno de las relaciones humanas es típico “lo que yo pienso que él piensa que yo pienso”, premisa de la cual surgen dilemas entre la pareja, con los hijos, con el jefe, con los compañeros de trabajo. 

Se crea y se cree en una forma de comunicación confusa, con información a medias y conducente a conclusiones erróneas.

Al final del libro, Watzlawick aborda un tema que afortunadamente entró a mi vida hace algunos años, a través de la lectura de Wayne Dyer.

El hablaba sobre un tal Osho, para quien el objetivo de cualquier técnica de meditación es  ubicarnos en el aquí y ahora.

Me inquieta el planteamiento de Watzlawick sobre el aquí y ahora: “nuestra más inmediata vivencia de la realidad, el presente, es solamente ese instante infinitamente breve en el que el futuro se convierte en pasado y que, en sí mismo, no tiene duración”.

El transitorio presente, el eterno aquí y ahora de muy corta duración, me consta.

Pese a su brevedad, el presente es lo más tangible, el pasado ya no existe, el futuro es incierto.


Como los místicos, me quiero liberar de las preocupaciones del pasado y del futuro, deseo ubicarme en el eterno aquí y ahora, lugar donde está ocurriendo mi vida...


...y no diré la realidad porque ésta es meramente relativa.

Y a ustedes, mis queridos locutores de la televisión, que les crea su mamá.







lunes, 6 de septiembre de 2010

La Construcción del Universo o Cómo Cada Quién Engendra Su Universo

Considero que es en extremo difícil, mas no imposible, romper con paradigmas, sobre todo cuando han sido creados por nosotros mismos. Estamos impregnados de ellos, nos oponemos a cambiarlos. Por un lado, es muy cómodo estar en zona conocida y, por otro, cómo cambiar lo conocido por algo incierto. Más vale malo conocido que bueno por conocer, nos aferramos al dicho popular.


Nuestras creencias, lo que vemos, cómo percibimos y nos comportamos, son fruto de una historia cuyo comienzo data desde el día en que nacimos… o posiblemente un poco antes de ello… esto último puede ser un nuevo paradigma capaz de intranquilizar a más de un esquema.

¿Cómo escapar a la influencia del entorno donde fuimos educados, del país o países donde crecimos? ¿Cómo olvidar los valores inculcados, si es que hubo tales? ¿Cómo es posible que una persona de convicciones religiosas firmes piense en la posibilidad de obtener lo que desea sin la intervención divina de ángeles o santos? ¿Es posible mirar el mundo a través de ojos distintos a los de mamá o papá? ¿Es plausible la interrelación con los demás de una forma diferente a la marcada por ellos?

En cuanto al concepto de la realidad, siempre creí era aquello que mis ojos ven. Independiente de mí, sin que yo pudiera intervenir en los sucesos.

Respecto a la objetividad de lo que mis ojos ven, en la escuela de Periodismo Carlos Septién García, los profesores frecuentemente hacían hincapié en la importancia de concretarnos a narrar los hechos sin impregnarlos de puntos de vista personales, sólo en editoriales, si acaso, era posible esgrimir comentarios subjetivos.

En mis años de estudios periodísticos, la lectura de “Las Enseñanzas de Don Juan”, de Carlos Castaneda, abrió mis ojos a una nueva dimensión, aprendí en sus escritos que la realidad que los ojos ven puede ser modificada por el peyote, droga cuyos efectos alteran el estado de la conciencia.

Hasta el momento en que escribo estas líneas no he experimentado la realidad a través del consumo del peyote u otro psicotrópico, la realidad para mí ha sido aquélla que mis ojos pueden observar, lo comprobable y tangible.

Pero aquel día que escuché la exposición de la maestra Andrade sobre epistemología, psicología y las dos formas como se puede ver la realidad… y cuando leí “La Construcción del Universo” de Watzlawick y Ceberio, se alteraron mis creencias.

Lo expuesto por la maestra Andrade, debo admitir, cambió mi concepción acerca de la realidad, o por lo menos gestó el ánimo de revisar algunos paradigmas.

La realidad dependiente del observador llama mi atención por la máxima que esgrime que el individuo construye su realidad, es partícipe de lo observado y responsable de aquello que le ocurre. Y más aún, que esa realidad puede ser positiva, con interacciones sanas, dependiendo de la realidad que el observador decida construir.

A través de la lectura de “La Construcción del Universo” comprendí que no hay verdades absolutas porque cada “verdad” parte siempre desde el sistema de creencias del observador.

Aquí y ahora contestaría a aquellos profesores de la Escuela de Periodismo que la objetividad es un concepto prácticamente imposible, la nota periodística invariablemente estará impregnada por la experiencia y creencias del redactor o locutor.

Trasladado al terreno de la Psicología, en el modelo Sistémico, a diferencia de la psicoterapia tradicional, el terapeuta (observador no excluido) y el paciente, su pareja y/o familia (los observados) formarán todos parte del sistema para entender su interacción dinámica y diseñar estrategias adecuadas para reestructurar las relaciones entre ellos.

Cada uno de los integrantes de un núcleo familiar trae consigo su versión de la historia impregnada de atribuciones de significado propias. La tarea del terapeuta sistémico (quien también trae al consultorio sus propias atribuciones), consiste en ayudarlos a redefinir esas historias creando una nueva versión que los ubique en el aquí y ahora, con una forma de  interrelacionarse en la cual cada uno de los miembros se haga responsable de sus actos.

Sucede que cuando describimos la realidad no solamente estamos representando con palabras lo que vemos, sino estamos revelando nuestras creencias, hablamos de la realidad desde el sitio en el cual estamos parados.

Relatamos o inventamos la realidad a través del lenguaje, palabras, sintaxis y semántica aprendidos, el mundo “es” según nuestras construcciones, de acuerdo a nuestras cogniciones y percepciones.

Watzlawick nos retira la venda de los ojos de manera magistral cuando se refiere a la ilusión de la “ilusión” y su conclusión sobre ésta: no hay ilusión, porque hay solamente ilusión.

Yo tengo mi mapa del mundo y tú tienes el tuyo.

Contrastamos nuestros mapas, descubrimos que son diferentes y los catalogamos o calificamos. Sin embargo, ninguno de estos mapas es mejor o es peor. Se trata solamente de diferentes construcciones derivadas de
experiencias vividas, de cogniciones diferentes, creencias aprendidas, percepciones distintas.

El poseedor de cada mapa tiene sus propias construcciones y juicios de valor.

Menudo es el dilema cuando yo quiero que tú veas el mundo de acuerdo a mis propias construcciones y, peor aún, cuando tú te crees poseedor de la verdad absoluta.

Vamos directo al camino de auto-perpetuar la patología y el dolor, diría Watzlawick.

Lo más inquietante es que la mayoría creemos que lo que vemos “es”, sin conocimiento de la existencia de realidades alternativas, tanto las que cada individuo tiene, como las que una misma puede construir.

Así que no es posible hacer cambiar la forma de ser del padre o la madre, o de la pareja, pero sí es posible modificar las percepciones de las historias relacionales, a través de la construcción de una historia alternativa.

El respeto ajeno por mi mapa y mi respeto por el tuyo evitaría muchos dolores.

Dicen que una forma de construir mi realidad es a través de lo que pienso.

Entiendo que para bien o para mal, pues un pensamiento negativo será una profecía autocumplida. Aprendo que las interacciones presentes, aprovechando cada momento intensamente, sin generar incertidumbre sobre el futuro, me labrarán una historia de crecimiento para el día de mañana.

Inquietante es también nuestra tendencia… de acuerdo, MI tendencia a suponer respecto a las acciones de los demás, sobre lo que piensan o sienten.
De tal interacción deviene el caos, los supuestos construyen realidades que confirman tales supuestos.

Si tan sólo preguntara en lugar de suponer, atinada es la recomendación de los autores de este libro.

Y así como mi realidad está impregnada de mi experiencia, percepción, capacidad cognitiva, lenguaje y juicios de valor, descubro que aquello en lo cual yo ponga énfasis, estará acentuado por lo que mi epistemología natural y espontánea me permite ver.

Mi epistemología dará cierta construcción a un hecho observable, esculpirá la forma en que lo describo y cómo lo categorizo.

La realidad que depende del observador es flexible, el sujeto puede cambiar el punto de observación para su realidad. Se reestructura la idea, hay nuevas perspectivas de enfoque sobre la idea: “No cambia el contenido del cuadro, sino sólo su marco, pero cambiando el marco se altera el contenido del mismo cuadro” (G. Nardone y P. Watzlawick, 1992).

Los conflictos en la interrelación entre miembros de la familia o de la pareja se resuelven cuando cada uno de los integrantes asume la responsabilidad de sus actos y deja de colocar el origen de sus conductas o problemas en la actitud del otro.

Cuando cambio el papel de víctima por el de actor participativo en los sucesos, no me quedo con el porqué de mi situación sino con el ¿qué es lo que sucede? (aquí y ahora) con esta situación y cómo puedo cambiar el enfoque para crear una construcción nueva con respecto al problema.

Ahora veo que el ver la realidad como algo que descubro y no como algo que puedo construir me ha llevado a recorrer, de forma recurrente, caminos largos y sinuosos…

Claro, asumir el papel de víctima ha sido menos difícil que aceptar la responsabilidad de mis actitudes y acciones.

Los constructivistas señalan que nada es casual… supongo fue entonces la causalidad la que me condujo a estudiar Psicología.

Me parece que ha llegado el momento de cambiar y romper algunos –o varios- paradigmas.    

martes, 31 de agosto de 2010

La Insoportable Terquedad Del Ser

El tema de hoy es la terquedad...

...la insoportable y obstinada terquedad del ser que se niega a doblegarse.

Sabes perfecto que esa fórmula no dará resultado, pero la usas otra vez, quién sabe, en una de esas ahora sí jala.

Haces más de lo mismo, aunque conoces de antemano el mal pronóstico.

Vuelves a recorrer ese caminito, aunque sea pedregoso.

Y te das un madrazo... y otro más, uno más, total, ya encarrerado el ratón...

Tu constructo genial no funciona, pero chance y ora sí no falle.

Ay virgencita santa, que no me salga el tiro por la culata, imploras a la veladora.

Se ha instalado la cerrazón total y absoluta a otras alternativas.

Orgullo y obstinación antes que reconocerte responsable.

Claro, si ser víctima es lo más fácil.

Pero la factura es costosa.

Ay Diosito, ilumíname por favor, no permitas nunca más a la cegadora venda de la terquedad que regrese a mi ser.

lunes, 23 de agosto de 2010

Consigue La Figura Soñada... ¡Muy Fácil!

En el tráfico de la escuela a la casa y sin mi Ipod a la mano, sin ganas de prender la radio porque no me gusta el shhhhschc que capta la señal y distorsiona el sonido, vinieron de pronto a mi cabeza varios sinsentido  muy comunes...

¿Si no soy niña bien, soy niña mal? ¿Y si no soy niña mal, soy niña regular, in between, ni tan tan ni muy muy? Además, ¿puede alguien ayudarme a definir los conceptos niña bien y niña mal? ¿Existen en el diccionario?

¿Por qué a la coca cola no de dieta le llamamos coca normal? ¿La de dieta es acaso anormal?

¿Por qué pedimos un café negro si el café es de color café?

¿Por qué preguntamos a quien trae aretes de brillantes si son de verdad? ¿O si son buenos? Son tridimensionales y tangibles ¿no? Por lo menos desde mi perspectiva o punto de visión son muy reales. Ahora bien, ¿por qué habrían de ser buenos o malos los zarcillos? ¿Acaso los pendientes pueden tener escala de valores no monetarios?

En esos sinsentidos y otras cosas más venía yo pensando en el maldito tráfico y recordé cuando Jano me decía que si el jabón aquel que anunciaban en la tele para quemar grasa al cabo del tiempo secaría la mano de quien lo usa... si quemaba grasa ¿cómo quedaría la piel? Pus también la eliminaría ¿no? Por lo menos eso entendía el sentido común de mi colega Jano.

El jabón "milagroso" que te ayuda a quemar grasa... ajá... como si eso fuera tan fácil...

Y entonces vinieron a mi mente algunos de los cientos de productos que vende CV Directo a través de comerciales en la televisión...

¿Qué tal el diet ring? Por $499 pesos te mandan un anillo y uno más de regalo (para que se lo des a quien tú aprecies de verdad), lo usas durante la noche y promete bajarás hasta ¡3 kilogramos en menos de 72 horas! Mediante la terapia magnética y de acupuntura en los dedos el anillo obra milagros.

Si quieres reducir abdomen, glúteos y cintura recomiendan lo coloques a la mitad del dedo. Ahora bien, para bajar grasa de espalda alta te duermes con el anillo colocado a la altura de las uñas. ¿Y si quiero adelgazar los pies me lo pongo como un anillo normal?

No puede ser.

Pero hay quienes sí lo compran.

Y la cosa no para ahí... veamos el Step Gym. Por $1,359 pesos tienes un par de tenis con los que tendrás la figura que siempre soñaste... vientre plano, glúteos levantados y pantorrillas tonificadas... y eso no es todo... los horrorizapatos hasta te componen la columna...

Y hay quienes ya tienen la colección completa de los zapatos mágicos.

¿Y la celulitis? Ah! eso lo resuelve el famoso Bío Shaker. Por $4,799 pesos es tuyo este aparatito en el que te subes y dejas sacudir un rato. Eliminarás grasa, bajarás de peso, reducirás la celulitis y hasta fortalecerás la densidad ósea... cientos de miles de personas han comprobado este método revolucionario, reza el anuncio comercial.

¿Pero en qué he estado pensando todo este tiempo? ¿Por qué sigo yendo al gimnasio a sudar como desesperada cuando la solución está en treparme en el bío shaker, usar zapatos espantosos y dormir con un anillo?

¿Para qué gastar tanto tiempo y esfuerzo en mis tardes libres de la escuela?

Cuerpo marcado, magro y estético sin dolor y sin sudar... ajá.

¿Y sabías que por $199 pesos puedes aumentar tu autoestima y conquistar a quien elijas? ¿Para qué ir a terapia o al diván de Valentina cuando la solución está enfrascada en el Seduxion Plus, feromonas con impacto directo a los sentidos...

Y sí hay quien lo cree y encarga no uno sino cinco frascos...

...para reflexionar...






miércoles, 18 de agosto de 2010

De Chopping en la Saks Fee Aveniu - da pikchurs

Hoy relataré con imágenes la crónica de la visita -porque no compramos nada- al baño de Saks Fifth Avenue México...



De camino a Plaza Santa Fe con la ilusión del "chopping"


Ale 1 alias Beatrix Kiddo es la conductora asignada


Valentina alias Vernita Green la copilota

Ale II alias O-Ren Ishii feliz sin tarea asignada en el asiento trasero


La Kiddo prepara la cámara en el baño de Saks

Posando para la foto del recuerdo en el baño de Saks

Que salga bien peinada para la ocasión

La Valentina no aguantó la pena

Oh My God, no lo puedo creer

Ladies Day muy agradable y esta foto me encantó

lunes, 16 de agosto de 2010

Mis Deseos Se Vieron Reprimidos

Cualquier lugar era escudriñado por mi vista con la esperanza de encontrarla.

Miraba a la distancia, me acercaba, me ponía las gafas para ver de lejos, luego las de ver de cerca, entraba si creía haberla visto, me salía triste al no hallarla.

Había ido a los lugares indicados, a los no imaginados, a los insospechados y hasta a los menos probables.

Estuve a punto de darme por vencida, aunque difícilmente tiro la toalla.

Me armé de paciencia y me dije a mí misma: "Mi misma, llegará solita, entre menos busques más fácil la encontrarás".

En eso andaba cuando de repente la vi... pero no era una... eran muchas... allí, allá y acullá.

Hacia donde dirigiera mi vista encontraba no sólo la imaginada en mis sueños, sino decenas de opciones más.

Me sentí casi en el paraíso.

Continué caminando entre tanta belleza, no sabía cuál ver primero, todas eran encantadoras, era una realidad mi sueño largamente acariciado.

Y de pronto la vi.

Hermosa, encantadora, preciosa, ningún adjetivo le hace justicia a su belleza. Me quedé sin palabras.

Me acerqué a ella sumida en un profundo trance, mesmerizada por su perfección.

La tomé entre mis manos, experimenté su ligereza y suavidad, corroboré era del tamaño ideal para mí, quise poseerla de inmediato...

...bajé la vista a su etiqueta y primero salíó de mí petite persona un escandaloso "¿¿¿Qué???", seguido de un estruendoso "¡Están bien pendejos!" que rompió el silencio casi sepulcral imperante en la vacía tienda departamental.

La bolsa negra, o más bien el oscuro objeto del deseo de la casa Versace podría irse conmigo por la modesta suma de 18 mil pesos, rebaja del 50% ya aplicada en la etiqueta.

Me encontraba en Saks Fifth Avenue México, bueno yo, además de mis dos amigas y los chorrocientos mil vendedores, demostradoras y vigilantes que te siguen con la vista fija, no vaya a ser que se te pegue algo.

Pasillos vacíos de clientas, aparadores repletos de outfits, bolsas, zapatillas y botas de pasarela a precios ridículos, absurdos, surrealistas, no sólo para un alto porcentaje de la población de mi país, sino de cualquier parte del mundo.

De acuerdo, hay quienes sí pagan esos precios, pueden hacerlo, el dinero no es problema, pero a mí se me hace un INSULTO.

¿Sabrán los administradores, socios o dueños de esta tienda cuántas personas no ganan en un año lo que cuesta ahí un pinche par de zapatos?, ¿tienen una remota idea de cuánto es un sueldo mínimo en México?, ¿se dan cuenta que sus empleados ganan poco?, ¿están conscientes de las dificultades económicas que pasa un padre de familia para solventar los gastos de su casa?, ¿saben que sus precios son una grosería?

Supongo que no y que tampoco les importa.

Y bueno, puse cuidadosamente el objeto del deseo sobre la repisa y mi superyó ayudome a aplacar mis pulsiones agresivas que se alocaron al verse reprimido mi deseo : ) ...

Ale 1, Ale 2 y yo recorrimos toda la tienda como niñas en Disneylandia. Subimos y bajamos por la escaleras eléctricas, pasamos junto a los chocolates en forma de figuras peculiares, anduvimos y caminamos por todos los departamentos de la tienda que era nuestra, de ninguna otra clienta más.

Y cuando fue menester visitar el WC, supongo que pusimos cara de andamos perdidas y, como si nuestros deseos fueran órdenes, uno de los tantos vendedores ataviado con su traje oscuro, preguntó en qué nos podía servir.

Nos dio "retiarta" pena (bueno a mí sí) informar a tan gentil hombre nuestras intenciones y alguna de nosotras contestó: "Gracias, estamos viendo".

Me parece que faltó agregar: "Gracias, sólo estamos viendo, ¿podría indicarme dónde están los baños por favor?, con estos precios hasta mi panza se enfermó".

Total que encontramos el baño... un lugar espacioso, todo blanco, alumbradísimo, con espejos en todas las paredes, vacío, con sillones de piel, limpio y sin olores raros como los de Liverpool.

Nos tomamos unas fotos en tan pulcra sala tapizada de espejos... nos divertimos como niñas... nos reímos como siempre que tenemos oportunidad de vernos.

Postearé las fotos en cuanto Ale 2 me las envíe.

P.D. - sigo en busca de una bolsa negra... a precio decente, por favor.









jueves, 12 de agosto de 2010

Hay Cosas Que Prefiero No Recordar

Detesto verme obligada a revisitar temas cerrados, sobre todo en el ámbito laboral.

Considero una pérdida de tiempo tener que echarme un clavado en el mundo virtual buscando un correo electrónico enviado hace diez meses, en el que se detallaba meticulosamente instrucciones, recomendaciones, acciones a seguir, etcétera.

Desde mi perspectiva, cuando he dado una instrucción, o enviado un correo electrónico con información requerida, o recibido autorización para realizar una tarea para alcanzar los objetivos trazados, ya no debería haber motivos para guardar cada uno de los trozos de tales datos en mi mente, éstas se reserva bytes de memoria para asuntos mucho más recreativos.

Tengo muy mala memoria para las cosas cotidianas o triviales.

Tengo mente fotográfica para los eventos de mi vida dignos de ser recordados.

¿Por qué algunas personas pretenden que una se acuerde de detalles cuando es más bien la suma de los mismos lo verdaderamente importante?

Para mí los detalles se pierden en la red, en el archivero o en los apuntes que termino tirando a la basura.

De verdad en este momento no recuerdo los detalles, lo que sí se es que nos dieron luz verde para hacerlo y lo hicimos y ahí estamos, ¿qué más da?

Sorry! No soy una persona cuadrada. No puedo serlo, no lo he sido ni lo empezaré a ser.

Lo lamento, esa rigidez no entra en mi esquema.




lunes, 9 de agosto de 2010

Lo Que Una Chica Necesita

Si preguntaras cuáles son mis tres películas favoritas, estaría en un dilema de grado superlativo.

Si quisieras saber cuáles son mis tres películas favoritas de acuerdo al género, estaría en un muy serio dilema.

Si me cuestionaras cuáles son mis tres películas favoritas del cine italiano, francés o _____ (tú elige) estaría en un  dilema de grado medianamente serio.

Si quisieras conocer cuáles son mis tres películas favoritas donde actúan Susan Sarandon o Al Pacino o Sean Penn, estaría en un dilema interesante.

Si tu interés estribara en indagar cuáles son mis tres directores favoritos estaría en un verdadero dilema... y más aún si me dieras a escoger entre las que más me gustan de Quentin Tarantino.

Si me pidieras que votara por mis tres actores favoritos te preguntaría si puedo incluir actrices... y si pueden ser más de tres de uno y otro género.

Si me preguntaras cuál prevalece en mi lista de favoritos entre el cine Mexicano, Europeo o Joliwoodense estaría en un dilema.

Si creyeras yo no tengo ninguna película cursi entre mis favoritas pensaría que me conoces muy poquito porque este tipo de cine me entretiene como a la Kana sus premios y carnazas.

"La Casa del Lago", con  Sandra Bullock y Keanu Reeves, es una de mis películas "carmelas" favoritas. Lo de "carmelas" es por Carmela y Rafael, mis contemporáneos lo entenderán y los que no, pregunten a sus mayores quiénes eran estos dos.

La trama es un tanto complicada para algunos, en absoluto rara o compleja para mí. La historia del personaje de la Bullock se desarrolla dos años adelante de la del guión que lleva el personaje de Keanu, pero el tiempo y el espacio no son obstáculo para el romance entre estos dos.

Se conocen, se hacen amigos y se enamoran por lo que se dicen en cartas enviadas a la antigüita, por correo tradicional, depositadas en el buzón de hojalata.

En cierta parte de la historia se encuentran en el mismo tiempo y espacio, sin saber que el destino los reencontrará. Bailan como a algunas mujeres, bueno a mí en particular, se me antoja de lo más romántico, al ritmo de "This Never Happened Before" (McCartney / Chaos and Creation). Tras ver la película conseguí el cedé y es ahora una de mis canciones "carmelas" favoritas.

En esta cinta también actúa un perro hermoso llamado Jack, y a mí los canes me fascinan.

Es una de mis películas cursi favoritas porque tiene lo que una chica necesita (bueno, yo): romance, un hombre no tan guapo pero sí gentil, música agradable, un can de cara simpática y varias escenas para berrear super a gusto.

Te la recomiendo ampliamente.






viernes, 6 de agosto de 2010

La Güera De La Melena Leonesca

Cuando tienes 16 años y entra al salón de clases la niña de melena güera y leonesca, ataviada con sus jeans "Sergio Valente, actitud de "me vale madres lo que digan", sin hablar con nadie más que con el hippie aislado, el cual mira a los demás con cara de "son una bola de ignorantes todos", pues sí que te impresionas.

Esa es la foto grabada en mi memoria de cómo conocí a una de mis muy contadas mejores amigas.

Ella fumaba como chacuaco, era flaca, flaca, flaca y en verdad le valía madres todo.

Me caía muy gorda al principio, presumida y muy evenflo, pensaba yo de ella.

Nos empezamos a frecuentar el día que nos fuimos de pinta al Vips o no me acuerdo cuál cafetería era aquella ubicada en ese tiempo a un lado de las Torres de Satélite, de camino norte a sur.

La había juzgado a priori, como solemos hacer algunas mujeres con referencia a otras mujeres. Ella y yo éramos más parecidas de lo que me imaginaba.

Sarcástica a morir, ingeniosa, con ganas de vivir, sin miedo a la aventura.

Esto sucedió hace ya casi 30 años...

Es increíble cómo pasa el tiempo.

Ale y yo hemos estado juntas en las buenas y en las malas, hemos reído y llorado, yo mucho más que ella pues como buena Leo no se muestra vulnerable ante los demás; hemos visto a los galanes llegar, estar y despedirse; nos hemos distanciado y luego regresado; nos hemos querido y a veces alucinado; nos hemos acompañado en el momento necesario; nos hemos dicho las verdades frente a frente; nos hemos dicho palabras amables cuando alguna estaba triste.

Hemos viajado, tomado, fumado, comido, sabido, estado, bailado, caminado, nadado, competido, ido y venido...

Imagínate cuántas cosas pasan en tres décadas de vida...

Pues cosas pasan y cosas van, pero mi amiga y yo seguimos aquí y eso de verdad no tiene precio -aunque suene a comercial común-.

Y tú de común no tienes nada, mi querida amiga Ale.

Que tengas un feliz día... hoy y siempre.


lunes, 2 de agosto de 2010

Si Tuviera Una Vara Mágica

Tal vez te parezca reiterativa, mas ¿quién está libre de contar la misma historia una y otra vez? ¿No te ha pasado con tus conocidos, los más cercanos? Te repiten la misma anécdota sin darse cuenta las incontables veces que lo han hecho... como si fuera la primera vez.

Bueno, regresando a lo reiterativo de mi persona, no me canso de repetir cuán corto me parece el fin de semana... el tiempo no me alcanzó... no pude leer la bola de libros sentados sobre el buró... no vi todas las películas amontonadas en su estante... se están haciendo viejas... no dormí las horas necesarias... no divagué sobre el montón de temas que habitan en mi mente... no fui a conocer Taxco... ajá, no conozco ese pueblo guerrerense aunque he pasado junto al letrero de la desviación hacia él quizás cientos de veces... no pude ignorar los dilemas laborales... no me relajé y dejé llevar como si fuera ligerita y sin tensiones...

Dos días no alcanzan... definitivamente no son suficientes... pasan demasiado pronto...

Me frustra...

Me gustaría tener una varita mágica para convertir los fines de semana en 5 días...

Tal vez así tendría más energía en los odiosos lunes, mi día para nada favorito...