lunes, 8 de noviembre de 2010

Cuando El Niñito Hermoso Llegó A Este Mundo

La niñita de los cabellos largos, castaños y lacios jugaba con sus barbies, paseaba a sus muñecas y alimentaba a las gaviotas en Daytona Beach.

Le gustaba correr a la orilla de la playa y sentir las olas en sus pies, pero más le agradaba el momento en que mamá las llamaba a ella y a las cuatas para ir por los hotdogs del carrito estacionado por ahí.

Creía en Santaclós y le estaba sumamente agradecida por haberle obsequiado a "Crumpet", la bella muñeca rubia de ojos azules que servía el té.

La niñita también se sentía como muñeca cuando su mamá le ponía el vestido de terciopelo rojo igualito al de la "Crumpet".

Las tardes de feria en el muelle de la playa le parecían casi mágicas. Entrar a la casa embrujada era siempre menester, aunque le diera mucho miedo.

A veces miraba durante un gran rato el carrusel de los caballitos. Disfrutaba los colores y las formas, las luces y su música en el continuo movimiento yendo sin llegar a parte alguna.

Lo que la niñita no sabía es que mientras ella recibía los agradables rayos del sol de la Florida, una señora linda daba la bienvenida a este mundo a un niñito hermoso, al cual la niña conocería algunas décadas después...

...en una oportuna tarde en que la niñita convertida en mujer leía sobre el feng shui para tratar de acomodar su vida una vez más.




sábado, 6 de noviembre de 2010

Para ti, Michel

Sólo te conocí en mis ilusiones y sueños, pero te quise como me imagino sólo una madre puede hacerlo.

Nunca pude acunarte en mis brazos y cantarte mis canciones con mi mala entonación.

Me quedé con las ganas de abrazarte y colmarte de besos...

...con la inquietud de mostrarte el mundo, sus vicisitudes, sus exquisiteces.

Te he llevado durante casi trece años en mis recuerdos...

... te he negado, he cerrado los ojos para no sufrir, contenido el llanto para no ahogarme...

Hace un año tuve la certeza de que nunca te conocería...

...y me puse la máscara más sonriente que encontré para no sufrirte, para no añorarte, para no olvidarte, para no recordarte...

Me convertí en una máquina productora de dolor, mi corazón se tornó almacén de lágrimas...

Hoy abro una válvula  y en ese mar de duelo contenido te digo adiós, mi adorado Michel...

...te dejo ir enmedio de esta tristeza abismal...

...siento que se me desgarran las entrañas...

...el corazón se me constriñe...

...pero es momento de aceptar y liberar mi sentimiento tantos años escondido...

En algún otro momento y espacio nos veremos...

...me queda esa esperanza.

martes, 2 de noviembre de 2010

No La Envidio En Absoluto


Siempre me ha gustado mirar a las Catrinas. 


La que está sobre el escritorio de mi estudio es elegante, espigada y coqueta.


Su vestido negro resalta su cadera voluptuosa y le entalla la cintura.


Muestra los hombros huesudos, lo cual parece no importarle pues sonríe como la mismísima Farrah Fawcett en aquel poster donde lucía el traje de baño rojo.


Lleva con altivez y arrogancia ese sombrero lila, pletórico de flores de colores y plumas blancas. Si Coco Chanel la viera seguramente le criticaría su sombrero pues a su juicio le parecería un enorme pastel de merengue igualito a los de Sanborns.


Posiblemente las Catrinas adolecen de la elegancia clásica de la Chanel, pero les sobra porte y distinción.


Sí, me agrada observarlas, de cualquier tamaño, material y colorido... pero de lejos, allá, en mi escritorio, en el aparador, en la vitrina, en la tiendita de chucherías que me jala como imán a entrar y verlo todo con detenimiento... 


Está de pasarela, ya la hubiera querido la Coco Chanel en sus desfiles



La de amarillo enseña pierna


...es un objeto artesanal que deleita mis pupilas pero no la envidio en absoluto...

Yo aún no estoy lista para ser, ni quiero ser, una Catrina...

miércoles, 27 de octubre de 2010

No Puedo Vivir Sin Ti

Demasiada exigencia conmigo misma trajo consigo su factura, una muy elevada, por cierto.
No dejar en mi agenda espacios para tareas lúdicas tiene su precio, uno muy alto, por cierto.
Ese deseo mío de hacer todo perfecto y sin ayuda ha representado costos que se salen de mi presupuesto y de mis planes.
El afán por verme siempre bien, ejercitarme, obtener conocimiento, cumplir con el trabajo y mantener la casa limpia, todo a la vez, me ha salido caro.
Mis impulsos por ir, hacer, correr, subir, bajar, estudiar, conducir y no parar finalmente fueron frenados por mi sabio cuerpo que llevé al extremo.
Me ha obligado a ir despacio, sin cronómetro, sin rutina, sin horarios ni presiones.
Mi petite persona lo pedía a gritos, pero mis oídos necios no le hacían caso.
Hasta que mi cuerpo decidió perder el equilibrio y me obligó a bajar la marcha.
Cuerpo mío, te prometo no volver a forzarte de esta forma...
...y también te ofrezco una disculpa...
Por favor perdóname, sin ti yo no puedo vivir.


lunes, 25 de octubre de 2010

La Ignorancia Es Un Tormento

Anoche vi una película sobre la vida de Oscar Wilde, quien pensaba que tener conocimiento es un factor cuyo desenlace es el dolor.

Estoy completamente en desacuerdo con él, pues desde mi punto de vista, la ignorancia inflige un tormento mucho más considerable, sobre todo cuando ésta se refiere al origen de nuestros propios malestares.

No saber los motivos por los cuales el cansancio no se marcha; desconocer la causa de la pesadez de la cabeza punzante de dolor; tratar de adivinar de donde vienen los mareos... Y este piso que no cesa de moverse...

Pasar la noche en vela buscando resolver estos enigmas... esperar con ansia diagnósticos y más diagnósticos sin encontrar la hebra conductora...

Despertar cada día exactamente igual...

Encuentro a tal ignorancia bastante más dolorosa que el tener conocimiento sobre el origen de estos males.

martes, 19 de octubre de 2010

Espiral Sin Fondo

En la quietud de la noche encuentra su aliado...

El silencio estático es bálsamo para su mente...

En las horas de la madrugada encuentra reposo...

Pero cuando llega la luz regresa el vaivén demente...

Ay Valentina, espero que esto pase pronto...

Como todo...

Es cuestión de tiempo...


domingo, 17 de octubre de 2010

Soy La Viuda Del Football

El football americano y yo no somos amigos...


...tampoco enemigos...


Ni siquiera nos conocemos...


...ni he tenido actitud sincera de acercamiento...


...porque no lo comprendo.

¿Y este cuate quién es? 

Me resulta complejo...

...lo encuentro violento...



...y sin ningún atractivo...



 Para mí es como una cosa sin nombre...

...me produce escozor...

...le huyo como a la peste...

...y hasta en psicoterapia salió...



Lo cierto es...

...que está presente en mi vida...

...coexistimos durante seis largos meses...

Y aunque Marco ya no se hipnotiza 


...y sumerge como antes sí...

...me sigo considerando una viuda del football...



Y bueno, tampoco me quejo...

Durante mi viudez aprovecho el tiempo...

...para hacer tareas de la escuela...

...leer mis novelas...

...pintarme las uñas...

...dormir largas siestas...

...o divagar en mi diván...




viernes, 8 de octubre de 2010

Yo Quiero Uno Igual

El miércoles por la noche estaba exhausta, fastidiada y con el maldito mareo que no se me quitaba ni con chochos, como diría mi mamá.

En cuanto llegué a casa me puse la pijama, aunque el sol de la tarde aún se asomaba por la ventana. Me recosté en el sofá y dormí profundamente.

Alrededor de las 8 pm desperté sobresaltada.

No sabía dónde estaba. Medio dormida, medio despierta, pensé no había escuchado el despertador y me levanté casi con taquicardia.

La tranquilidad regresó a mi petite humanidad en cuanto mi mente, un poco más despejada, cobró conciencia de la hora y de la fecha.

Consideré entonces oportuno aprovechar el tiempo viendo una película.

Seleccioné "Siempre a tu lado", recomendación de Chimis por ser yo amante de los canes.

Me encantó el cachorrillo en cuanto vi esa mirada captada por la cámara para comunicar al espectador cuánto desea la criatura ser adoptada por el gentil hombre de los cabellos plateados.

El guión está basado en la historia de Hachiko, el perro de raza Akita que al morir su amo continuó yendo a esperarlo a la estación del tren durante 10 años.

Bueno, no sabes cómo chillé y berrié de ver al can con su carita toda tierna aguardando a su amigo bajo la lluvia, la nieve o el sol; sin poder comprender sobre la muerte; incapacitado para entender ese lenguaje raro de los humanos que en vano le tratan de explicar que su amo ya no volverá.

Al terminar la película fui por la caja de kleenex para limpiarme.

Traté de no hacer un solo ruido... que no me viera Marco. 

Me da un poco, más bien mucha pena cuando alguien más me ve derramar los lagrimones porque vivo, experimento y siento las escenas de una cinta como si fueran de verdad.

Durante el desayuno de hoy con mis amigas les comenté que yo QUIERO un perrito como Hachi (con todo y la Kana, claro está) --

Jana aseveró que ella también QUIERE uno, pero lo QUIERE como el amo de Hachi en la versión gringa de la historia...

Lectora del bello sexo femenino... ¿estás de acuerdo con ella?


Yo quiero uno igual

Escena de "Siempre a tu lado"... el perro está hermoso.... a Jana le gusta más el amo

La eterna espera de Hachi afuera de la estación de tren

Foto de Hachiko, el de la vida real

Monumento a Hachiko en Tokio













domingo, 3 de octubre de 2010

Las Gaviotas Hitchcockianas

Alex, Wes y Mayita fueron a dar un paseo a la playa Carmel, cercana a su casa, en San José.

Llevaban consigo su lonchito, perfectamente envuelto y preparado por las manos de mi amiga Alex.

Comieron la mitad de sus provisiones y consideraron buena idea caminar por la orilla de la playa  y terminar el resto a su regreso. 

Cuando volvieron al lugar donde se supone debía estar su comida, ¡Oh sorpresa!, las gaviotas que ya no pescan, se habían devorado sus sangüiches y hasta el quesito que con tanto amor Alex había puesto para Mayita, perrita consentida a la cual adoran.

Fue Alexia quien contome la anécdota de las aves gandallas y mencionó que las gaviotas de esa zona de California le parecen chonchas y grandotas.

Entonces vino a mi mente aquella película de suspenso para mí, terror para otros, dirigida por Hitchcock, estrenada en 1963.

He visto "Los Pájaros" incontables veces por televisión. La primera vez posiblemente fue cuando tenía siete años de edad y me dio un miedo terrorífico -valga la rebuznancia-.

La película se desarrolla en Bahía Bodega, a 100 km de San Francisco.

No dudo que un día, paseando por el muelle de alguna bahía californiana, Hitchcock imaginó qué pasaría si a las chonchas gaviotas se les desconectaran los cables y decidieran atacar... 

¿Y te cuento algo más? No sólo las gaviotas son gandallas y devoran sangüiches ajenos... 

La Kana se comió el sangüich del doggy sitter la semana pasada... pena ajena me dio...



La Kana dice: "Yo no fui" (by Lily)