lunes, 16 de mayo de 2011

Mis Amigos Los Psicólogos

Hace aproximadamente tres años entré, después de varios años de no haber puesto un pie en un aula escolar, a ese salón de clases en el cual había por lo menos 40 alumnos.
Era un sábado a las 10 am.
Seguramente iba de jeans, playera y lente oscuro.
Me senté del lado izquierdo del pizarrón, en la segunda banca, junto a no recuerdo quién.
La clase era Procesos Psicológicos Básicos I, impartida por la maestra Sarah Whateveritwas (apellido judío y díficil de recordar).
Su estilo y lo que de su boca salió me gustó.
Ese día entré siendo una persona diametralmente distinta a la que ahora soy.
La Psicología ha cambiado mi vida.
Para bien.
Ha sido un proceso psicodramático.
Me sacudió de adentro hacia afuera y al revés.
Muchos demonios han sido expulsados de mi psique... y otros más aún revolotean por ahí.
Son tercos. Como yo.
La Psicología me cambió a mí y mi forma de ver la vida.
Aún me faltan algunos créditos para terminar la licenciatura y segura estoy no desistiré.
La meta se vislumbra ya.
Pronto llegaré.
El sábado pasado tocó tomar la foto de los graduados de dos generaciones, la mía y la que va un cuatrimestre atrás.
He asistido a clases con personalidades diferentes y de diferentes generaciones.
El sábado pasado que vi a algunos de mis compañeros, amigos y confidentes, sentí bonito.
Me di cuenta lo importantes que han sido en mi vida durante los últimos tres años y medio.
Y me dieron ganas de llorar.
Llorar de emoción.
Es por eso y por el sol que yo insistía en usar mis gafas super fashion.
Alejandra Martínez Cranss, mujer inteligente, siempre aportando datos interesantes a la clase. Gracias por compartir tu sabiduría.
Marita Núñez, niña aún para mí por tu corta edad, comprensiva y oportuna, estuviste ahí cuando más me hacía falta escuchar esas palabras que me dijiste aquella vez a la hora del receso. ¿Lo recuerdas? Quizás no, pero tu mensaje fue significativo para mí.
Iván Lozano, te recuerdo en las primeras clases como el chavo nerd, conocedor de Freud y sus teorías.
Ruth Vélez, cómo me divertí en casa de tu mamá cuando ensayábamos para aquella obra de teatro llamada "Nadiana" cuyo tema trataba sobre la agresión transgeneracional.
Damaris Campos, conocí tu sensibilidad hasta ese día en la comida en el club de golf La hacienda. Lamento no haberlo hecho antes.
Isabel Martín del Campo, nunca olvidaré aquel receso durante el cual compartimos sobre nuestras emociones.
Pris Albarrán Carriedo, la niña alta que prendía la luz, la niña de los diez.
Xochitl Enríquez, temperamental, inteligente, ingeniosa... si no me importaras no me hubiera importado... pero ese puente afortunadamente ya lo hemos cruzado. Eso es bueno.
Tania Chávez, la niña de la cara bella, la que se puede poner lo que sea, bella es. Guapa e inteligente caray.
Eva Cinta, te recuerdo como la niña calladita y santurrona en aquella clase que nos daba Sarah... y ahora eres otra, te has soltado el pelo.
Lily Flores, las dos hemos padecido de lo mismo y fue entonces cuando nos acercamos y fuimos más amigas.
Carolina Arias, estuvimos juntas en Psicopatos II. La güerita fashion a las 7 am. Te conocí mejor aquella noche que nos fuimos a cenar al Sanborn's al salir de clase.
Vero Ferriz, ¿te acuerdas cuando comenzaste tu relación con Iván? La bola de viejas sentadas en las bancas atrás de ti. Las amigas de Iván. ¿No tuviste miedo? Eres una niña hermosa, prudente, observadora, analítica, toda una psicóloga.
Zoé Juárez, a ti te conocí en Psicopatos I, cuando andaba que me cargaba la fregada. Un día me regalaste una tableta de chocolate amargo para endulzar mi corazón. Desde ese día yo te quise mucho más.
Merly de los Ríos, la de los ojos muy claritos y bonitos. Poco te traté pero mucho me animaste, sobre todo aquel día en la fila del café cuando me preguntaste por mi estado de salud.
Ale Castellanos, no hemos sido confidentes pero no sabes cómo me han hecho reír tus comentarios en la clase, sobre todo en la de Psicología de la Sexualidad.
Rayo, fue contigo con quien platiqué en aquella primera clase de la miss Gaby, Procesos Psicológicos Básicos II y luego nunca más volvimos a cruzar palabra.
Miss Gaby, una maestra muy querida.
Hugo Valdivieso, hombre tranquilo, callado, observador y prudente. Una persona bien que me cae muy bien.
Amigos míos, cada uno de ustedes ha aportado algo a mi vida en los últimos tres años.
Ha sido un privilegio compartir con ustedes esto de la Psicología y algunas otras vivencias más.

Un Privilegio Ser Parte De Este Grupo

viernes, 13 de mayo de 2011

Mi Amiga Sin Nombre Y Sus Hippies Progenitores

Hoy escuché "Angel Of The Morning" a través de la magnífica voz de Chrissie Hynde (The Pretenders).

Mi mente se trasladó ipso facto al pasado, se fue hasta aquel día en el remolque de los papás hippies de mi mejor amiga de la cual no recuerdo su nombre.

La mamá de mi amiga sin nombre usaba faldas largas y flores en su lacia cabellera.

Su papá, o novio de su mamá, llevaba una larga barba y tocaba la guitarra.

En el pequeño remolque había siempre un tiradero espantoso. Desde chiquita yo era "toc toc" y no soportaba el desorden de una casa.

Era preferible sentarnos afuera, sobre el pasto, para respirar el aire puro del bosque. Supongo, y digo supongo porque no recuerdo, que los señores padres de mi amiga sin nombre fumaban marihuana, mariguana o cannabis... es lo mismo.

Recuerdo vívidamente el día que su papá, o marinovio de su mamá, tocó esta canción con su guitarra y la mamá de mi amiga sin nombre la entonó con una voz maravillosa.

Pero nunca tan maravillosa como la voz de Chrissie Hynde, ante quien me quito mi hermoso sombrero de paja que me cubre el rostro de los rayos del sol.

Chrissie Hynde - The Pretenders - de las mejores voces femeninas


Así era la mamá de mi amiga sin nombre

miércoles, 11 de mayo de 2011

Profecía Cumplidora

Una vez más compruebo la factibilidad de las profecías autocumplidas.

Viernes, último día de tomar 1/4 de tableta antidepresiva... más efecto placebo que otra cosa.

Y una semana antes me fui autoprogramando.

¿Qué pasará ahora que deje de tomar estas drogas?

¿Me sentiré mal?

¿Regresará el vértigo?

¿Me pondré triste?

¿Decaerá mi estado de ánimo?

¿Me sentiré sin energía?

¿Lloraré por cualquier motivo?

Se lo comenté a mi terapeuta.

Le externé mi pavor ante la sola idea de dejar mi placebo.

Me alentó a no sentirme así. A mandar al demonio mis inquietudes. Lo del demonio es cosa mía, por supuesto.

El sábado ya no tomé la microcantidad de antitristezas.

El domingo todo bien.

El lunes más o menos bien.

Fui al gym tempranito por la mañana y al regresar a casa me tiré en la cama y me quedé dormida.

La presión arterial en el piso.

Las ganas de levantarme estaban muy lejos.

Lunes fatal, martes otro tanto.

Hoy es miércoles y me siento atarantada, la cabeza parece sonaja y no tengo vértigo pero sí algo muy parecido.

Yo creo que iré a visitar otra vez a mi Dr. House...

Me purgan las autoprofecías que se cumplen.

Si quieres que algo se cumpla piénsalo mucho, con todo tu ser...

Y ya verás lo que ocurre, pero por favor sólo pide y piensa lo que verdaderamente quieres que ocurra.

Un abrazo para ti, dondequiera que estés.

miércoles, 4 de mayo de 2011

La Razón Vs. El Hombre Mediocre


Hoy comparto contigo un ensayo que escribí para la materia Psicología de la Educación. 
Este ensayo invita a una reflexión en torno a los métodos de enseñanza planteados en la película La Sociedad de los Poetas Muertos (1989), basada en la obra original de Nancy H. Kleinbaum, adaptada al cine por Tom Schulman y dirigida por Peter Weir.
“Carpe Diem: Vivid el momento. Coged las rosas mientras aún tengan color pues pronto se marchitarán. La medicina, la ingeniería, la arquitectura son trabajos que sirven para dignificar la vida, pero la poesía, los sentimientos, son lo que nos mantiene vivos”.
John Keating / La Sociedad de los Poetas Muertos
Carpe Diem, locución latina acuñada por el poeta Horacio, la cual significa Aprovecha el día, son las dos palabras clave transmitidas por el profesor John Keating (Robbin Williams), a sus alumnos del conservador colegio Welton en el año de 1959.
El modelo educativo tradicional es el que se aplica en el prestigiado instituto de alumnos provenientes de familias pertenecientes al nivel socioeconómico alto.
Tradiciones y ritos conforman la estructura del colegio Welton. Sus cuatro pilares son: “Tradición, Honor, Disciplina y Grandeza”, conscientemente tergiversados por los alumnos del profesor Keating a: “Travesura, Horror, Decadencia y Pereza”.
Los profesores son severos, rígidos, exigentes y de pensamiento conservador.
Los padres de los alumnos, también.
Las herramientas de enseñanza comunes en esta institución son los libros y el pizarrón. La concepción del maestro, el que dirige y enseña conforme al programa establecido.
Es el paradigma conductista el aplicado en este colegio.
La concepción del alumno: un ente pasivo.
Es obligación del mismo acatar las reglas y cumplir con la disciplina establecida. Cualquier falla en su comportamiento es castigado.
La preocupación primordial del alumnado son las notas escolares, no así el aprendizaje significativo.
En la gran mayoría de las intervenciones realizadas por los conductistas en el aula, los trabajos se orientan a fomentar en los alumnos la docilidad, el respeto a la disciplina impuesta y, por ende, la pasividad” (Winett y Winkler, 1972).
La memorización de los conceptos forma parte del programa de cada uno de los docentes con la excepción de uno, el profesor Keating, quien utiliza métodos en absoluto ortodoxos, remotamente apegados a los programas de estudio del colegio Welton.
Keating intenta educar a sus alumnos con valores opuestos a los de la institución. Está dispuesto a abrir las mentes de los adolescentes para inculcarles la libertad del pensamiento crítico y de ninguna manera las prácticas memorísticas.
De acuerdo con el paradigma psicogenético de Piaget, este profesor propicia el pensamiento formal en sus alumnos, los cuales están precisamente en la etapa del desarrollo idónea para estos fines.
Keating ofrece más que un pizarrón y textos, contenidos y elementos para ilustrar sus ideas. Los invita a arrancar las páginas de un libro, los lleva a los jardines para recitar poesías, los estimula para escribir, eleva su autoestima.
El maestro no sólo dirige, funge como mediador entre los contenidos y los alumnos. Ejerce su influencia en el desarrollo cognitivo de los alumnos, procesa el contenido y luego lo retransmite para que sea asimilado y no solamente memorizado (Hernández Rojas, 1998).
Keating intenta enseñar a los chicos a vivir la vida, que aprendan a mirar desde diferentes perspectivas. Los invita a visitar nuevos horizontes, a explorar y conocer. Apegado al paradigma psicogenético de Piaget, el maestro promueve el desarrollo psicológico y la autonomía del alumno.
Los métodos del profesor Keating son de corte psicogenético constructivista. De acuerdo a Lerner (1996), “las estrategias, las actividades y los procedimientos de enseñanza, en general, deberán estar encaminados a facilitar las actividades progresivas de reconstrucción del “saber a enseñar”.
Sin embargo, “tal trabajo de promoción y facilitación es difícil si no se cuenta con un marco de referencia constituido por el estudio minucioso de la psicogénesis de los distintos contenidos impartidos en la escuela” (Hernández Rojas, 1998)
El profesor Keating no tiene cabida en una institución de corte tradicional. Los alumnos adolescentes de este colegio, provenientes de familias tradicionales y de pensamiento conservador, malinterpretan la libertad que intenta inculcarles el maestro.
El dilema de la libertad se presenta para ellos incomprensible. No saben cómo vivir la vida y hacerse responsables de sus actos. Ellos actúan efectivamente motivados por el dinamismo del maestro, pero aún más por sus impulsos de adolescentes. No saben, no les han enseñado ni los han alentado antes a tomar las riendas de sus vidas.
Considero que esta malinterpretación de la libertad de vivir la vida es simbolizado en la película a través del suicidio de Neil (Robert Sean Leonard), quien al sentirse frustrado por la oposición de su padre a su anhelo de ser actor, opta por liberarse de las ataduras.
Desde mi punto de vista, no se deben mezclar dos modelos educativos en una sola institución, mucho menos cuando ésta es de corte conservador y, tanto maestros como contenidos curriculares, van en línea con un paradigma definido y solamente uno de los profesores comulga con un paradigma “liberal”.
Ni uno ni otro paradigma están bien o mal. Simple y llanamente los dos no caben en la misma institución. Al profesor Keating le faltó decir a sus alumnos que el ejercicio del libre albedrío y la razón van de la mano con la capacidad de anticiparse a, o asumir, las consecuencias.
Mi crítica en contra de las escuelas tradicionales estriba en mi repudio a la manipulación de las personas por por parte de gobiernos e instituciones por el temor al libre pensamiento.
Es de las instituciones que desalientan o no alientan el pensamiento crítico de las cuales surge el hombre mediocre, aquél que solamente cumple reglas, como cordero tras el rebaño, sin capacidad de razonamiento, análisis, síntesis y juicio crítico.
Una perspectiva diferente...
El maestro más querido...

martes, 26 de abril de 2011

Indignada Por Mi Cobardía

Estoy enojada conmigo misma.

Indignada por mi cobardía.

Muy pusilánime fui esta mañana.

Permití se practicase una ignominia contra mi querida Kana.

La llevé al veterinario para revisión por la cirugía que le hicieran la semana pasada.

Se había retirado tres puntos y abierto ligeramente la herida en su lomito.

La veterinaria consideró prudente no aplicarle anestesia.

Argumentó que la anestesia le provocaría ardor.

El veterinario sujetó a Kana y acarició su cabecita mientras la veterinaria le cosía tres puntadas sobre su lomito.

La perrita me miraba con desconcierto.

Y yo le hablaba cariñosamente, intentando consolarla en vano.

Sólo una vez se quejó.

Es una perra soberana pero sobre todo es valiente.

Y yo fui muy cobarde por no exigir la anestesiaran.

Me tragué el cuento de que los perritos son bien aguantadores.

Vamos a coserles las nalgas a los dos veterinarios.

Y sin anestesia.

A ver si se mantienen tan estoicos como mi Kana hermosa, quien ahora descansa debajo de mi escritorio esperando la hora de salida.

La perrita descansando

lunes, 25 de abril de 2011

Los Perritos De Reserva

¿Estaré mal de la cabeza?

¿Tendré algún trastorno de la personalidad?

Tales cuestionamientos sobre mi estado de salud mental me los he autorrealizado desde hoy por la mañana cuando mi amiga Alexia me comunicó que no aguantó ver "Perros de Reserva", peli recomendada por mí, claro está.

Me explicó vía telefónica que no soporta los gemidos del policía atado a la silla y torturado por Mr. White y Mr. Orange.

Le contesté que lo fundamental de la cinta estriba en los diálogos, como en todas las películas de Quentin Tarantino, uno de mis directores favoritos.

Y bueno pues qué le vamos a hacer, sí me gustan las películas de "wackos", psycho killers y dementes.

Encuentro vasto material en este tipo de cine para complementar mis estudios de Psicología.

Me parece fascinante descubrir la psicología de los asesinos seriales, conocer la génesis de su psicopatología, saber cómo fueron sus orígenes, sus  familias o su orfandad, elementos primordiales para el desarrollo de su incapacidad para integrarse a la sociedad.

Amiga, ignora la sangre brotando a chorros, haz caso omiso a los gemidos de los personajes, no te atormentes por "la novia enterrada" viva en Kill Bill, ya no recuerdo si en Vol. 1 ó 2.

Diviértete con los diálogos, disfruta el humor negro de Tarantino, cómete unas palomitas y tómate una coca light.

Actores típicos de Tarantino films


Los matones de "Perros de Reserva", bien vestidos para hacer su chamba






jueves, 21 de abril de 2011

Los Pays de la Señora Greta

Para mí hoy es un día de vacaciones en casa.

Operaron a la Kana hace dos días y el plan es no salir para cuidar de ella.

Es una reina, no se queja, duerme, toma agua y come poco. No puede subir al segundo piso, eso sí no le gusta.

En unos minutos más llegarán los papás de Marco.

Vamos a hornear las tartas alemanas con la famosa receta de la señora Greta.

Haremos unos pays de manzana y otros más de piña.

Comeremos una de mis super mega ensaladas con filete de pescado a la parrilla.

El postre será una o dos rebanadas de pay con helado de vainilla, el extra especial que venden en Superama. Muy recomendable.

Luego veremos algunas pelis.

La vida es nice and easy.

Así debería ser siempre.

Un abrazo para ti, dondequiera que estés.

Tarta alemana de manzana... nosotros los tropicalizamos,
 los hacemos también de piña, mango, ciruela... son deliciosos...
Así luce un pay completo

lunes, 18 de abril de 2011

Pueden Más Unas Carnitas

En México es Semana Santa.

Hace muchos años los jueves y viernes de esta semana eran días de "guardar".

Mi mamá me cuenta que mi bisabuela Taca ponía a rezar a la runfla de chamacos pero éstos buscaban la forma de escapar.

En los tiempos modernos, bueno, modernos para mí, no veo que siga siendo la costumbre "guardarse" o dedicarse a rezar.

A mí me ha tocado ver que en la Semana Santa las playas, pueblitos y pueblotes se llenan de vacacionistas urgidos de recibir un poco de sol y tomar toda clase de aguardientes.

La ciudad y área metropolitana se vacían, hay espacio para todos, menos tráfico y mucha más gente sonriente.

Hoy vine a trabajar porque tengo una conferencia telefónica con mis colegas del corporativo. Ellos "no entender" de estas cosas y celebraciones de los Mexicanos.

Somos verdaderamente pocas personas en esta oficina que hoy nos queda grande.

Tampoco se abrirá el comedor.

Le llamé a Enrique, Jefe de Distribución, para preguntarle cómo habían resuelto lo del lonchito de hoy. Me contestó que encargó "carnitas" para todos.

Uppppssssss! Yo no comer carnitas.

Entonces toda mona le pedí a Gaby que me imprimiera un menú de "La Raclette" para encargar una baguette de roast beef.

Fui con mi menú al lugar de los pocos que hoy vinieron y uno a uno me fueron "mandando por las cocas" pues la apabullante mayoría prefirió los tacos de "carnitas".

Sólo Carlos, de Sistemas, contestó afirmativamente a mi propuesta.

Y tengo la impresión que lo hizo por la pena de ver mi cara de tristeza y no dejarnos solitos a mí y mi "sangüich" de roast beef.

Esto es lo que yo me comeré...

...y esto es lo que comerán mis compañeros del trabajo... Y tú, ¿qué preferirías? Ni me digas... Ya lo sé, los tacos de carnitas!!!!!



miércoles, 13 de abril de 2011

El Pasado Regresó

Un domingo me encontré al "Matado" y a través de él a Verdayes, compañeros y amigos de la Escuela de Periodismo Carlos Septíén García.

El día de hoy Verdayes, así conocido en la Septién, me invitó a formar parte del Grupo de la Generación 84-88 que dio de alta en el feis.

Vi fotos de hace 25 años...

En ese tiempo estábamos en los 20's, ahora estamos en los 'tas.

Todos flaquitos, con caras de cachorrillos y ataviados con la espantosa moda de los 80´s.

Han sucedido tantas cosas en estas dos décadas y un lustro.

Casamientos, hijos, divorcios, no hijos, mascotas han venido y se han ido...

Un empleo, otro trabajo, algunos aún son periodistas, otros más dedicados a otros oficios, incluso estudiando una nueva carrera.

Sucesos y calendarios han pasado, pero cuando vi esas fotos tuve una rara sensación de tiempo congelado.

Quién se iba a imaginar en 1985 que un día existiría una herramienta virtual para ponernos de nuevo en contacto...

...y que mi experiencia sería vivida como si el tiempo se hubiera detenido en el mismo instante de las fotos de la graduación de mi generación 84-88, sin duda alguna, la mejor...

martes, 5 de abril de 2011

La Bici En Rosa

Por azares del destino creo yo, llegó a mis manos la publicidad de las bicicletas retro Jack Rabbit.

En el pequeño espacio publicitario me indican tengo la oportunidad de aprovechar un 15% de descuento o el 10% más 3 ó 6 meses sin intereses si realizo mi compra antes del 30 de Junio de este año.

La fotografía de la retro bike del comercial impreso trajo a mi mente la bici con canastilla que nunca tuve.

La primera y única bici de mi posesión hasta el día de hoy me la regalaron mi padre y mi madre cuando tenía alrededor de 6 años de edad.

Me dieron una bicicleta usada que yo misma pinté con una pintura en aerosol dorada.

No me quedó perfectamente parejo el color, pero la bici quedó perfecta para cumplir su función de llevarme y traerme a mi antojo por todas las calles del suburbio donde vivíamos.

Tampoco era la bici soñada por la niñita que entonces yo era. Ya sabes, la bici rosa con asiento blanco, timbre y canastilla de mimbre para transportar mis chuchulucos.

Pero sí era la bici que me transportaba a mí, con todo y mi imaginación, del bosque donde jugábamos a la casita, al club y de ahí a casa de mi amiga Robin.

Ahora vivo en un suburbio cercano a la ciudad más transitada del planeta.

Difícil y complicado sería transportarme de mi casa hasta Reforma o la Condesa en bicicleta.

Tal vez los Domingos, pero con el riesgo de que me atropelle un microbusero loco.

Y bueno, aunque no la saque más que para darme una vuelta en la cuadra donde vivo, estoy a unos minutos de hacer mi pedido por internet de mi bici retro hecha a la medida de mis sueños que sí se hacen realidad: rosa, con asiento blanco, timbre que suene ring ring y canastilla de mimbre para transportar mi celular y la bolsa del mandado.

La Kana irá conmigo, aunque sea una cuadra o dos. Y con su correa para que no la aplaste un microbús.


Y satisfice mi antojo...