jueves, 18 de agosto de 2011

El Chamaco En El Teléfono

Estoy convencida que no soy bipolar porque no oscilo de la profunda tristeza al subidón que me transforma en la más alocada de la fiesta; ni en ésa que cuenta chistes apoyándose en su natural histrionismo; tampoco bailo en la pista como si estuviera sola.
No soy bipolar pero sí soy una persona a veces triste y a veces contenta.
La semana pasada anduve como la pobre muñeca fea de Cri Cri, llorando por los rincones.
Esta semana los tonos grises van tomando otros tonos más alegres.
De manera gradual me voy sintiendo con mejor ánimo.
Comienzo a realizar mis actividades cotidianas con más energía.
Me provocan hilaridad las cosas simples nuevamente.
Y me hacen feliz esos momentos que para otros podrían no significar nada.
Como escuchar la voz de mis sobrinas hermosas ayudándome a contestar una encuesta para un trabajo escolar.
Como tener también en el teléfono al Coby, chamaco carismático que me dijo quiénsabequé, pero cuyo trabalenguas me encantó.
Hablar hoy con mis sobrinos fue de esos momentos inolvidables en la vida, de ésos que seguro formarán parte de las anécdotas que les contaré cuando sea la tía viejita...
...que se niega a ser viejita.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Gracias Jana

Yo no creo que las hadas, pero de que las hay, las hay. 


Gracias Jana Martínez Cranss, tus palabras me conmovieron hasta la médula. 


Me hicieron sentir tan bien.


Me levantaron el ánimo.


Con mucho gusto iré a la graduación a 


celebrar con mis amigos y colegas 


psicólogos con quienes emprendí este 


sueño que pronto se hará realidad.

jueves, 11 de agosto de 2011

La Pasión

Ayer te conté sobre mi cadena de deseos interminables que, según yo, son posible motivo de mis dilemas existenciales.
Al salir de la oficina fui a recorrer por lo menos tres tiendas departamentales para recabar precios de refrigeradores porque el que teníamos en casa decidió irse a descansar.
Una vez que tuve mis tres listas con precios y modelos de refris, me dirigí a casa.
Tenía la tarde libre así que me dispuse a ver una película más de Ingmar Bergman, titulada en español "La Pasión de Anna" (1969) y llamada simplemente "La Pasión" en sueco.
En este filme los cuatro personajes medulares viven en una soledad acompañada.
Andreas y Anna
Eva y Elis son un matrimonio aburrido uno del otro, situación que ha llevado a la mujer a sumergirse en una profunda depresión que la mantiene insomne por las noches.
Anna y Andreas se acaban de conocer y han decidido vivir juntos. Ella es viuda y él parece ser es divorciado, su estado civil o situación sentimental, como lo llaman en el facebook (qué risa), no es del todo clara, como suele suceder en las películas de Bergman.
La soledad, el desencanto, la insatisfacción y la desintegración forman parte de la psicología de cada uno de estos personajes.
También se proyecta la representación de las diferencias entre lo femenino y lo masculino, particularmente en la escena en la cual Anna, durante el desayuno, pregunta a Andreas qué hará ese día. El hombre calla. Ella repite la pregunta. El hombre hace mutis nuevamente y se levanta enfurecido, toma su hacha y sale a cortar la leña.
La mujer se siente sola y necesita comunicarse.
El hombre se siente solo y necesita encapsularse.
La soledad a deux los lleva a la desintegración, visualmente representada en la escena en la cual la pareja sobrepasa la violencia psicológica y llega al maltrato físico.
A mí me parece que además del desencanto y la soledad es la falta de PASION lo que más atormenta a los cuatro personajes.
Mi cadena de deseos, como te platiqué ayer, son el motor que me impulsa hacia adelante, pero a ello se suma la pasión.
Yo siento que me desintegro si no existe la pasión en mi vida y en lo que hago.
Como bien dice la Mtra. y Psicóloga Diana Cantellanos, "Pasión es lo que soy, lo que hago, mi motor. Si no existiera la pasión en mi vida no gozaría, no disfrutaría, no me dolería, no me retaría, no soñaría, no desearía. La pasión es lo que me levanta, me nutre, me prende, me hace dar y recibir; me mueve a desafiarme, arriesgarme a equivocarme y volver a empezar".

Liv Ullmann (Anna) en un close up característico de Bergman


Bibi Andersson (Eva), en otra toma típica del director sueco


miércoles, 10 de agosto de 2011

¿Estoy Mal?

Lo que te voy a platicar el día de hoy en este espacio no es nada nuevo, de esto ya han hablado, desde hace muchos años, los estudiosos del comportamiento humano, entre ellos Sigmund Freud.
En mi caso en particular, estoy llegando a la posible conclusión que mis dilemas existenciales radican en mi insaciable deseo, para bien y para mal.
Y no pienses que estoy refiriéndome solamente a las cuestiones sexuales, hago alusión aquí a algo más que eso, mi discurso no se enfoca meramente a los impulsos humanos básicos.
Me refiero a esos deseos que han sido el motor impulsor para estar justo en el lugar en el que hoy me encuentro.
Me refiero a esos deseos que una vez realizados generan otros nuevos.
Me refiero a esos nuevos deseos que siempre vienen acompañados de expectativas cada vez más altas.
En mi larga lista de deseos han figurado de diversas variedades.
Por supuesto he tenido, tengo y tendré deseos por las cosas materiales, sería poco honesta si te dijera que las frivolidades no van con mi persona.
También he tenido, tengo y tendré deseos de aprender más, conocer más, investigar más. Espero y deseo nunca conformarme con lo ya leído, visto o experimentado.
En mi extensa lista de deseos ha estado siempre el de encontrar el verdadero amor.
He deseado ser exitosa en el terreno profesional, he deseado recorrer caminos felices, he deseado visitar lugares lejanos, he deseado ser más asertiva.
Mis conflictos emocionales se presentan cuando ya satisfecho un deseo surgen de mi interior nuevos deseos.
Si ya tengo la casa que deseaba, por ejemplo, ahora deseo una más grande.
Si ya leí ese libro que busqué con tanto afán ahora me nace el deseo de encontrar uno nuevo que me represente un reto.
Si ya me maravillé con la vista de las Barrancas del Cobre ahora surge en mi corazón el deseo de explorar otras montañas.
Si ya he encontrado el verdadero amor ahora deseo que éste crezca y no se acomode en la tumba de la rutina.
Si se han cumplido varios de mis sueños ahora sueño con nuevos sueños.
Y así podría continuar infinitamente con mis listas de deseos cumplidos y de los que ahora deseo que se cumplan.
Y en mis momentos de introspección he llegado a la posible conclusión que mis dilemas existenciales radican precisamente en mi incesante desear y por mi insaciable desear no lograr obtener satisfacción como diría el buen Jagger.
No me he tomado el tiempo de pararme justo donde estoy aquí y ahora, mirarme en un espejo y agradecer a la vida y al universo por haberme cumplido casi todos mis deseos...
Y digo casi porque sólo uno fue el que la vida no me otorgó...
Mi deseo de dar vida a otro ser humano.
Y es que no se puede desear todo en la vida ¿cierto?





martes, 9 de agosto de 2011

Los Porqués de Amarte Arte

Hoy comparto contigo una reflexión sobre la relevancia del arte en nuestra vida. Se trata de una tarea que hice para la materia "Formación Profesional, Cultura y Arte".
Por naturaleza los seres humanos necesitamos de otros seres humanos para sobrevivir, pero sobre todo, para ser humanos.
Aprendemos el lenguaje, usos y costumbres mediante la convivencia con  otros de nuestra especie.
La comunicación verbal es vital para entendernos y para algunos se convierte  en  imperiosa la necesidad de expresar nuestro sentir a través de medios diferentes a los de la palabra hablada.
Algunas formas de arte son el vehículo mediante el cual podemos expresar  nuestras emociones a otros seres humanos.
A través de la expresión artística también podemos percibir la sensibilidad de otros, comprender sus emociones de alegría o melancolía.
Mediante el arte se hace posible transmitir u observar la idea de la belleza o del lado oscuro de las cosas que interesan al humano.
Estoy convencida que mediante las diferentes manifestaciones del arte nuestra vida se enriquece, se desarrollan habilidades a veces desconocidas, se estimulan conexiones sinápticas.
La expresión artística o la admiración del arte propio o ajeno, contribuye a exaltar la imaginación, invita a la reflexión, a la introspección, a manifestar nuestras opiniones.
Mediante la contemplación de una obra pictórica, el disfrute de una película, la lectura de un poema, o la escucha en paz y en calma de esas notas musicales que nos llegan al corazón, es posible asociar ideas, activar nuestra mente y comunicarnos a un nivel más profundo con otros seres humanos; nos da pie a  conversar sobre asuntos menos triviales y más enriquecedores para el alma.
En cuanto a mi formación personal, el arte ha estado siempre presente en la forma de la literatura, la música, el cine y la fotografía.
La literatura me ha abierto ventanas a mundos que de otra forma yo no conocería, a culturas diferentes a la mía, a todo tipo de personalidades y a otros tiempos y espacios.
La música ha estado presente en mi vida desde que tengo memoria. Primero fue a través de mis padres, luego por medio de mis grupos de amistades en la escuela o por la influencia de personas que han dejado huella en mi vida, como este profundo gusto que tengo por la música, por ejemplo.
Por amor a la música de varios géneros, particularmente jazz, blues, soul, rock, clásica y pop he conocido de situaciones que atormentan o magnifican la vida del ser humano. Es a través de la música que a veces alegro mis sentidos y descubro situaciones ajenas a mi vida. Es la música quien también me acompaña en los momentos oscuros de mi existencia.
El cine es otro amigo que ha estado en mi vida desde mi más tierna infancia. A través de las proyecciones en la pantalla he conocido lugares lejanos, a los personajes buenos de la historia y a la bruja del cuento. He accedido a costumbres y épocas remotas.
Muchas películas me han gustado por su guión, otras por su edición, por la música, por los actores, las escenas, los diálogos, la dirección y la fotografía.
Hay cintas en las que he disfrutado las fotografías más espectaculares.
Y bueno, de ahí se desprende mi cariño por otra amiga a la cual le tengo alta estima, la fotografía.
La primera carrera profesional que estudié fue la licenciatura en Periodismo. Ahí cursé una materia en la que aprendí un poco sobre la fotografía.
Me gusta retratar rostros, captar las expresiones del ser humano, inmortalizar sus emociones a través de lo que veo por la lente de mi cámara. 
No me considero una buena fotógrafa pero es un pasatiempo que realizo por amor al arte.
Y hablando nuevamente de arte, éste ha contribuido de manera importante para mi formación profesional.
Los pocos años que ejercí como periodista el conocimiento y apreciación por la literatura, la música, el cine y la fotografía me sirvió de gran apoyo para desempeñar el oficio.
Con el tiempo cambié de giro y entré a trabajar a una empresa que se dedica a la producción y distribución de tarjetas de felicitación.
En esta empresa yo era la encargada del Departamento de Planeación de Producto y me tocaba seleccionar las imágenes o diseños de las líneas de tarjetas que lanzaríamos al mercado para Navidad, San Valentín, Día de las Madres y Día del Padre, así como las de toda ocasión para celebrar los  Cumpleaños, Aniversarios, Bodas, Nacimientos de Bebés y otros rituales acostumbrados por el ser humano.
Ahora me dedico a estudiar la licenciatura en Psicología y pretendo un día dedicarme a la Psicología Clínica.
Estoy convencida que el conocimiento en artes plásticas, música, literatura, cine y foto será un buen aliado para mí.
Lo sé porque actualmente estoy en psicoterapia y mi analista recurre en ocasiones a ejemplos de personajes míticos o arquetípicos, a características psicológicas de personajes del cine y de la literatura para ayudarme a darle forma a  los fantasmas de mi psique.
Y bueno, después de esta reflexión sobre la importancia que ocupa la expresión artística para el ser humano, me parece que en nuestro país no hay suficiente difusión del arte y la cultura, o si la hay se concentra en las ciudades más grandes y en ciertas zonas o colonias de tales ciudades. 
Es una pena que así sea... esperemos que eso, entre otras cosas, alguna vez puedan cambiar.

lunes, 8 de agosto de 2011

La Mala Influencia

A quienes nos gusta comunicarnos por medio de la palabra escrita, me atrevo a decir nos es prácticamente imposible no hablar de nuestros propios sentimientos, sobre todo cuando éstos andan deambulando por los laberintos más oscuros. Es entonces cuando nuestros demonios internos más invitan a escribir.
La tristeza es, lamentablemente para mí, una amiga de ésas que una madre calificaría como mala influencia. Esta amigamalainfluencia me acompaña desde hace varios años.
Yo no la invité a entrar en mi vida, entró solita por alguna puerta que olvidé cerrar con llave.
Se instaló cómodamente y ha estado ahí por mucho tiempo.
A veces se va por una temporada larga, luego regresa para quedarse un par de días, en ocasiones ha estado ausente por varios meses, pero siempre retorna a mi casa. Nunca tengo la certeza de los días que se quedará.
El año pasado me hartó.
Le compré sus zapatillas de ballet y la mandé de puntitas derechito a la chingada.
Por primera vez me permití recurrir al uso de antidepresivos para combatirla.
Y fue como un acto de magia.
Al cabo de tres semanas la maldita tristeza partió con todo y sus zapatillas de ballet.
Fui tan feliz cuando se largó.
Durante varios meses anduve muy contenta, sin ese nudo en la garganta atorado, sin la angustia del miedo al mismo miedo.

Pude dormir más de seis horas seguidas sin despertarme para pensar en cosas que al día siguiente no recordaría; se me quitaron las ojeras de vampira, recuperé un poco de energía.
Me di cuenta que antes de los chochos le daba importancia a los asuntos más triviales, comprendí que la vida no es tan complicada como una se la hace.
Hubo un día que consideré prudente decirle adiós a los chochitos.
Pensé que yo ya estaba preparada y equipada para nunca más dejar entrar a la pinche tristeza a mi casa.
Pero a los dos meses de haber abandonado el medicamento, me dieron ganas de llorar por los rincones, como la muñeca fea de Cri Cri.
Otra vez sentí ese nudo en la garganta, el sabor amargo en el esófago, la ansiedad que obliga a cerrar los puños.
Y me vi en la necesidad de volver a usar los antidepresivos.
Sin embargo, al parecer la pinche tristeza se ha hecho inmune a la paroxetina. La muy perra, sin ofender a los canitos y canitas, insiste en hacerse presente.
Ahora se me apareció en forma de llanto incontrolable.
Inconsolable estoy aunque el mundo me diga que lo tengo a mis pies.




lunes, 1 de agosto de 2011

Trocitos de Pastel

Empieza el octavo mes del año y en Mexicalpán de las Tunas experimentamos un verano fresco y lluvioso, como siempre.
En los días nublados me siento melancólica, mas no siempre ha sido así.
Cuando estaba en mis 20's me fascinaba la lluvia y también pensaba que la felicidad consistía en entrar a un lugar mágico caminando bajo un arcoiris escoltado por pilares de colores.

Ahora prefiero mucho más el sol y pienso que la felicidad
se parece a trocitos de pastel
que se pueden comer un día sí y otro tal vez no.
Estos trocitos de pastel no son jamás del mismo sabor, forma o textura.

A veces son muy dulces, otras ocasiones agridulces y otro día pueden ser de chocolate amargo.
Estos trocitos de pastel a veces son cuadrados, otras ocasiones triangulares y otro día pueden ser tan sólo un bocado.

A veces son muy suaves, otras ocasiones son crujientes y otro día pueden ser muy duros.

La felicidad es ahora para mí como un trocito de pastel que me impregna de gozo, paz mental, tranquilidad, equilibrio y salud emocional.

miércoles, 27 de julio de 2011

Descansa Sin Dolor

El dolor debe haber sido punzante y abismal.

Y su origen debe haber estado en las profundidades de su inconsciente.

La rabia debe haber sido contenida por mucho tiempo.

Hasta que salió como válvula de escape en forma de relaciones destructivas.


Hasta que estalló por medio de la desinhibición de las drogas y el alcohol.

Hasta que salió en la forma de la anorexia.

En algunas de sus canciones dejaba entrever lo sórdido de su existencia.

Me imagino que tanto dolor era insoportable.

Ni las drogas, ni el alcohol, ni el hambre podían sofocarlo.

Era ella o el dolor.

Y optó por acallar la angustia.

Pero al hacerlo suprimió también su voz.

Descansa sin dolor, Amy Winehouse.






viernes, 22 de julio de 2011

¿Cómo Las Prefieren Ellos?

En este viernes medio nublado y con ganas de ya estar afuera de aquí, me pregunto cómo las prefieren los caballeros.

¿Voluptuosas, delgadas, rubias, castañas, morenas, sexosas, trashy o classy?

Ayer publiqué la lista de los galanes de antaño que me parecen atractivos sin importar cómo sean sus valores y virtudes.

Hoy comparto contigo fotografías de algunas mujeres de antaño que podrían representar lo voluptuoso, lo sexy, lo vulgar o lo elegante.


Julie Cristie, me parece hermosa sin caer en los extremos. Tal vez Warren Beatty me diría que me equivoco pues seguro la consideraba definitivamente sexy... él moría de amor, o de deseo, por esta chica rubia.
A mí me pareció muy bonita en "Dr. Zhivago" y nada bella en "El Cielo Puede Esperar"

Alguna vez un amigo me dijo que para comprobar la belleza de una mujer había que verla salir de la piscina...

¡Maldición!, la Welch se ve hermosa por donde la mires.


La Deneuve es eternamente guapa y classy...
Sigue siendo bella de día hasta ahora. Ella envejece con dignidad.

Sophía Loren, tal vez no es muy elegante y me imagino que eso no le importaría a muchos caballeros...
Otra de las actrices que ha ido adaptándose a cada etapa de su vida. Es actualmente una mujer guapa y distinguida.

Audrey Hepburn, símbolo de la belleza clásica y elegante
Le queda bien lo que se ponga.


Supongo que muchos habrán querido ser el agente 007...
Ursula Andress, voluptuosa y sexosa en la escena donde sale del mar ataviada en su bikini blanco.


Una femme fatale, Gina Lollobrigida
La chica mala fantasía de muchos.

Una fea muy sensual... ok, ok, a lo mejor a ustedes, caballeros, no les parece fea en absoluto...
Brigitte Bardot no ha envejecido nada bien, nada bien...


Ann-Margret fue otra que robó muchos corazones...
Era la niña buena que podía ser muy mala...



Rita Hayworth, símbolo sexual de cabellera pelirroja...
En esos tiempos el cigarrillo era parte de la imagen de la femme fatale, ahora las modelos y actrices salen en la foto
con su botella plástica con agua...


La reina del glamour, la femme fatale por excelencia, la que miraba siempre 
sólo a uno de los ojos de su interlocutor
para cautivar con su mirada, Marlene Dietrich...
Haz la prueba, mira a tu interlocutor a uno de sus ojos, lo impactarás con tu mirada...


Liz Taylor tuvo su época de bella y cuando ya no lo fue tanto, pues siguió arrasando con los galanes...
No, pus con razón traía al Richard Burton pateando chayotes sin zapatos...

El sex symbol más comercial de la historia no podía faltar en esta lista... 
Para mi gusto overrated...

Elsa Aguirre, una mujer hermosa que también ha sabido mantenerse guapa
con el paso del imperdonable tiempo...
Elegante y distinguida.

No podía faltar la Doña, bella con todo y su histrionismo...
Para ella la mayoría de las mujeres eran "bonitillas", les faltaba  lo que a ella para ser consideradas
bellas en toda la extensión de la palabra.

Y todo iba bien, mujeres voluptuosas, con curvas y redondeces donde deben ser, 
hasta que llegó la Twiggy y le dio en la madre al concepto de belleza femenina...
Por el amor de Osho, denle algo de comer a esta pobre...


jueves, 21 de julio de 2011

¿Hombres Buenos o Aventureros?

En esta tarde nublada y fresca en la ciudad más grande del mundo, escuchando un rico jazz a través de 107.9 FM, se me ha antojado platicarte de los galanes de cine.

Pero no de esos seudoguapos del cine actual, sino de los auténticos galanes de la pantalla grande, de aquéllos que lucían perfectos incluso cuando salían a comprar el periódico al puesto de la esquina.

No sé si son hombres buenos o aventureros, lo único que sé es que sus atributos físicos son incuestionables e inconmensurables.

De sus virtudes y valores hablaremos otro día.

Uno de mis favoritos es Cary Grant...
Varonil, facciones angulosas, bien vestido...

Paul Newman es uno que me parece fue, sin duda, un niño bonito, con ojos hermosos...
Ojos que invitan a lo que se te ocurra...

Marlon Brando se desconfiguró con el paso de los años, 
pero en sus tiempos mozos sabía enloquecer a las mujeres...
El niño malo que invita a hacer algunas travesuras....

Tony Curtis, su belleza era admirable...
Para ir al cine y luego a ver a dónde...

Tyrone Power robaba el aliento... 
...por mí que me robara el aliento y algo más...

Rock Rudson... no importa... era guapo...
Con esta cara se le perdona lo que sea...

Los güeritos no me gustan tanto, pero con Robert Redford haría una excepción...
Así, con todo y la barba de tres días...

Y pues el Clint Easwood también tenía lo suyo...
Un poco flacuchis para mi gusto, pero se me antoja sexy

Otro galán imprescindible en esta lista es el buen Sean Connery...
Su nombre era Bond... James Bond

Burt Lancaster me parece de esos feos atractivos...
Nada mal... nada mal

Y creo que Kirk Douglas era muy sexy, mucho más que el hijo, nada atractivo a mis ojos...
Bien vestido, hasta se nota que huele a una deliciosa loción...

Robert Taylor era el bonitillo con el que sería agradable ir a tomar un café y platicar...
¿Y cómo no? Mira nada más qué pulcritud.

Y con la fugaz presencia de James Dean me parece que el prototipo de galán se vino abajo...
Aquí empezaron los Pacino, De Niro y otros más hasta llegar al Brad Pitt y a ese que sale en  las de los Vampiros y los Eclipses y ni siquiera sé cómo se llama...