miércoles, 5 de septiembre de 2012

Maldito Amor

Te juro que no pasa un maldito día sin pensar en ti.
Vienes, te vas, regresas, te vas y retornas a mi mente cuando voy en el auto, cuando camino, cuando despierto, cuando me estoy quedando dormida, por la noche.
Y me flagelo, masoquista, con canciones tuyas, mías y nuestras.
Tu fantasma se aparece en cualquier parte.
Te añoro algunos viernes.
Echo de menos tu presencia un sábado sí, otro no.
Te extraño los domingos.
Recuerdo tus besos, tus manos y más.
Nos sueño cuando hicimos aquellos cuentos de final feliz.
Me quedé con las ganas de construir más historias.
Fantaseo con algún día escribir otros capítulos.
Tu  mirada y tu sonrisa se han instalado en mi memoria.
Me han dicho no partirán porque mi corazón no quiere que se vayan.
Es tortura saberte, pero no tenerte.
Comienzo a creer que el amor sí es un perro infernal.
Inevitables son mis ojos acuosos cada maldito día que pienso en ti.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Tres Años en el Diván

Este mes, Valentina cumple 3 años.

O bien, yo, Lilia Carrillo, durante 3 años he compartido contigo mis diatribas, mis monólogos, mis cuentos, mis tristezas, mis amores, mis desamores, mis alegrías, mis pensamientos, mis sentimientos, mis penas, mis errores, mis ocurrencias, mis enojos, mis recuerdos, mis peripecias, mis vivencias, mis encantos y desencantos.

Este año se unió a las historias mi querida, Tina, niña de mis ojos, de mi corazón, de mi infancia y de mi vida.

El tiempo no ha volado, se ha disipado entre mis letras, se ha ido con mis palabras y se ha llevado lo que el viento no logró.

Gracias por visitar este diván, por formar parte de él, por tus comentarios, por haber reído, por emocionarte, por llorar conmigo, por acompañarme en este viaje.

Para mí es un honor que tú me leas.

Un deseo por cada velita...
(y no te voy a decir cuáles son).

Tres amigas, tres primas, tres carnalitas, tres cómplices,
tres brujas, tres vampiras... (you name it).
Son tres los mosqueteros...

Las tres caras de Marilyn
o las 3 copas medio llenas,
como tú gustes y mandes.
Tres mininos tiene este hombre,
Tres mininos he tenido en mi vida:
Cupertino, Samantha y Tábatha.

Tres canes NO son multitud.
Tres diamantes no caen mal a ninguna...

Tres son los Angeles de Charlie.

Trío de arbolitos decoran mi hogar.

Sueña, Ama, Cree.

Rafael hizo 3 gracias...

3 cochinitos están en la cama...

Cuenta la leyenda que son 3 los Reyes Magos...

¿Menage a trois?

Tres mujeres, tres sombreros...

Un trío de Panchos...

Las Supremas son TRES.

Chiflados, varios, pero no como estos tres...

Three Degrees, cantantes de soul sesentero,
brindan por la Valentina.


viernes, 31 de agosto de 2012

"Sin Ti Me Aburro"

He leído en el "status" de los muros del facebook de algunas mujeres:
"Estoy aburrida, ya quiero verte".
"Ash, que ya llegue la hora de estar contigo nuevamente, me aburro sin ti".
"Sin ti, me aburro".
"Qué aburrido es estar cuando tú no estás"

Y así, quejas sucesivas de féminas solas y mortalmente aburridas sin su media naranja.

No he leído tales aseveraciones en el "status" del facebook de NINGUN hombre.

Por supuesto que no. Porque ellos sí tienen actividades extraestoycomochiclepegadoamipareja.

Mujeres, bellas, encantadoras, chiquitas, hermosas, nenitas...

¿Cómo es posible que digan que se aburren cuando están sin el galán, novio, esposo, marido, compañero, amante o como gusten llamarle?

¡Por My Sweet Lord! Es una ignominia que digan que se aburren cuando no están acompañadas por el hombre.

Hay tantas actividades que puedes hacer cuando estás contigo misma.

¿Aburrirte con tu propia persona? Si es así, compadezco a tu galán, novio, esposo, marido, compañero, amante o como gustes llamarle.

Seguramente cuando está contigo se aburre mortalmente.

¿Y cómo no? Si ni tú misma soportas tu propia compañía.

Amiga, carnalita, compañera, mujer, si eres de las que se aburren cuando no están en compañía de su "significant other", es hora de que te pongas las pilas.

Te prometo que allá afuera hay un mundo interesante, divertido y fascinante que puedes disfrutar sin tu "half orange".


Es más, te firmo, hasta con mi propia sangre, que una vez que conozcas ese universo, ahora desconocido para ti, jamás volverás a sentirte aburrida cuando no estés acompañada por tu "other half".

¿Y te digo una cosa más?

El se sentirá mucho mejor contigo cuando le cuentes sobre las interesantes actividades que has realizado en tus andares por el mundo.

Chale, hoy soné a columnista de Cosmopolitan, pero me dio harrrto coraje leer estos tan pusilánimes "status"...






jueves, 30 de agosto de 2012

Desesperadamente Deseamos


Yo deseo.
Tú deseas.
Nosotros deseamos.
Todos deseamos.

DESEAMOS:
...tener, poseer, detentar, sobre todo tentar, al objeto de nuestro amor o desamor.
...comprar, adquirir -aunque sea a crédito y a todos los meses de plazo que nos queden de vida- innumerables e innecesarios artículos.
...ver, mirar y hasta dormir durante la película de estreno.
...permitir entrar por nuestros oídos música, del crepúsculo al amanecer y del amanecer al crepúsculo.
...devorar, tragar, engullir, hacer nuestros esos libros, los apilados en el buró, en los estantes de la cocina y en los rincones más empolvados e insospechados de la casa.
...probar, comer y degustar hasta el hartazgo cuantos platillos nos hayan recetado.
...conocer, caminar, visitar, oler, respirar y vibrar esos sitios que sólo en fotografías hemos admirado.
...revisitar, recaminar, reoler, rerespirar y revibrar muchos lugares.
...lo que el otro disfruta, lo que la otra lleva, lo que aquéllos gozan, lo que aquéllas presumen.
...al hombre ajeno y al propio, a la mujer del vecino, al individuo solo o acompañado, a la dama de al lado, tenga marido o no.
Deseamos... desesperadamente.
Anhelamos... insoportablemente.
Ambicionamos... neurasténicamente.
Apetecemos... perturbadoramente.
Ansiamos... maniáticamente.

A veces tenemos suerte. El destino se pone de nuestro lado. Nos concede algunos de estos favores.
Pero prontito se nos termina el entusiasmo y retorna el deseo por algo diferente, algo nuevo.
Se reinstala la frustración.
Retorna el deseo.

Y así, con esta insaciable necesidad de obtener lo que no tenemos,
se nos va la vida o la vivimos.

Es tu decisión...
¿Cuál de las dos opciones DESEAS?

martes, 28 de agosto de 2012

Prueba No Superada

Tienes total y absolutamente toda la razón, amiga mía, aún no lo he superado.
Todavía recorre mis venas, pasa por todo mi cuerpo.
El dolor se ha instalado, como los que mucho se despiden y pocas ganas tienen de irse.
Está en mi cabeza, pero eso no es lo más grave,
lo peor es que no se ha salido de mi corazón.
Me acecha sin piedad, como un fantasma, por las noches.

En las mañanitas su imagen es lo primero que viene a mi pensamiento.
Me aferro a la idea que estoy en esa fase del duelo en la cual se recuerda sólo lo bonito.
Quizás es la melancolía.
O la nostalgia.
El miedo al olvido.
La maldita sensación de vacío.
El terror a la soledad.
O es amor verdadero.
No lo sé.
Mi mente no contacta con mi corazón y viceversa.
El caso es que tienes razón, amiga mía, aún no lo he superado.
Y anoche contesté a tu aseveración que así es porque ha pasado poco tiempo.
Espero que solamente ése sea el motivo,
porque tanto sufrimiento se está volviendo verdaderamente insoportable.

lunes, 27 de agosto de 2012

El Amor es Ciego... y mudo también debería ser

Insisto, el amor se siente o no se siente.
Punto.
No se discute, no se habla de él, no se le trata de descifrar.
El amor por una persona es o no es.
El ser humano se equivoca.
A veces.
En cantidades considerables.
Punto.
Ella puede decir misa.
El puede dar cátedra.
Los dos pueden ofrecer una conferencia sobre el tema.
Pero ¿qué crees?
El amor no se dialoga.
El amor se hace.
El amor se toca.
El amor se siente.
El amor es ciego y también debería ser mudo.
¿De qué sirve tanta palabrería que te exprime hasta la última gota de energía?
Tantas letras ni siquiera bien estructuradas dejan a un ser humano exhausto.
¿Para qué tanto hablar si no se llega a ningún punto?
¿Por qué postergar lo que se tiene que decir ahora, hasta mejor fecha?
¿Cuándo es un buen momento?
¿Hoy, mañana, pasado mañana, dentro de una semana, dos semanas, tres semanas, un mes, dos meses, un año?
¿Cuánto tiempo se necesita para hablar del amor cuando éste no se habla, sino se hace, se siente?
¿Cuánto tiempo se necesita para hablar del amor cuando existe o simplemente no es?
...cuando lo único que se necesita es un abrazo... aceptación... comprensión... perdón...
El orgullo y los egos heridos, no conducen a ninguna parte decente,
al menos no que yo sepa.



viernes, 24 de agosto de 2012

Eso Que Llamamos Amor

Yo soy mujer de palabra.
También lo soy de palabras.
Y de letras.
Amo las frases.
Adoro los párrafos.
Me casaría con un libro.
Y con otro y otro más.
Considero que la comunicación es indispensable para sostener una relación sana.
La que quieras, you name it.
Sin embargo, con todo y mi amor por las letras, en ocasiones las palabras sobran.
¿Cuál es el objetivo en desgastarse tanto con hablar?
¿Qué más se puede decir cuando el corazón dicta una carta diametralmente opuesta a la de la razón?
¿Cuántas palabras se necesitan para comprender el amor?
Vamos, ni siquiera entenderlo, sólo sentirlo.
¿Hay palabras que realmente lo pueden definir?
¿Es el amor algo de lo que se habla o simplemente se hace?
Hablar. Platicar. Charlar.
Diatriba. Monólogo. Intercambio.
¿Cuánto más se puede o se necesita hablar de lo mismo sin salir heridos?
Me parece que a veces el silencio expresa con mayor inteligencia eso que llamamos amor, para vivir,
como dice la canción de Milanés.

lunes, 20 de agosto de 2012

Tina y la Lluvia

Cuando Tina era una niña, su madre solía celebrar sus fiestas de cumpleaños al aire libre.
Invariablemente llovía, granizaba y bajaba la temperatura.
Y es que Tina nació en el mes de Febrero, muy loco.
Pueden pasar días y días de sol radiante y de pronto amanece nublado y frío.
La mamá de Tina se aferraba a celebrar en el exterior, desde temprano enterraba cuchillos en la tierra, decía que tal ritual alejaría la lluvia.
Y la pequeña le rezaba al Dios de los Cuchillos suplicando de rodillas que el sol no se alejara.
En algunas de las tantas lluviosas fiestas de cumpleaños fueron las gotas de agua caídas del cielo las que apagaron las velitas del pastel de Tina.
Durante muchos años la chiquilla detestó los días grises, estaba convencida que su odio por la lluvia era debido a que las nubes habían arruinado varias de sus fiestas de cumpleaños.
Esa fue su creencia, hasta el día que se dio cuenta de los motivos verdaderos...

jueves, 16 de agosto de 2012

Vida Que Te Quiero

El deber ser es importante, pero no regirá mi vida.
El trabajo es importante, pero no viviré para trabajar.
La disciplina es necesaria para vivir bien, pero no moriré disciplinadamente.
La no vida toma por sorpresa, inesperadamente.
No hay dinero que compre vida.
No hay tienda que la venda.
La vida no conoce de relojes, calendarios, mucho menos de la espera.
Es tan frágil.

Nos envía recordatorios.
Con frecuencia.
Algun@s hacemos caso, otr@s no.
Yo hoy decido en este instante vivir la vida como si se me fuera en este minuto.
Vivo intensamente, sin presiones, sin limitaciones, sin censura.

martes, 7 de agosto de 2012

Tina y la Encrucijada

Tina se encontró de pie, frente a una encrucijada.
En el silencio no absoluto.
Se escuchaban sus latidos, como las percusiones durante el clímax de una canción.
Su corazón acelerado le indicaba caminar hacia el norte, pero su razón, dominada por el miedo a lo nuevo, le ordenó detener su marcha.
Ella obedeció, miró hacia el horizonte y lloró.
Se revolcó en su llanto durante minutos, horas, días, semanas, meses y años.

No se movió de lugar.
Se quedó estática.
Luego de un rato se fue a jugar a ser feliz, pero sus vísceras no aguantaron la  opresión.
Más tarde, que temprano, reventó.
Corrió lo más rápido que sus costeñas piernas pudieron, hacia la encrucijada.
Escaló cerros, entró a ríos secos y otros húmedos, pasó por el desierto, se empapó bajo la lluvia.
Cuando finalmente llegó a la anhelada encrucijada, descubrió, con un dolor que le desgarró el alma y las entrañas, que tal camino ya no podía ser transitado.
Su mirada se inundó de un mar desbordante.
Se sentó sobre la tierra mojada por sus lágrimas.
Nuevamente miró hacia el horizonte y lloró...